22/04/2017

Artículo de: Lara Daz

Un chakra, una energa

Los chakras, como ya expliqué en el anterior artículo, son centros energéticos dispuestos en forma vertical en la parte anterior de la columna vertebral. Ahora, vamos a conocer las cualidades propias de cada uno de esos siete chakras.

El primer chakra es Muladhara, también se le conoce como chakra radical o basal, está ubicado entre el ano y los genitales. El principal color que emana de este centro energético es el rojo fuego; su símbolo es el loto de cuatro pétalos y su sonido o mantra es LAM que se corresponde con la nota “do”. Muladhara nos une con el mundo físico. Un funcionamiento armónico permite que realices tus objetivos en el mundo. Te otorga confianza en ti. Te sientes seguro en la tierra aceptando todo lo que tiene dispuesto para ti.  Un mal funcionamiento hace que te obsesiones con las pertenencias materiales, así como dependencias al alcohol, a la comida, al sexo…Tendencia a protegerte y delimitarte. Actúas satisfaciendo tus propias necesidades.

El Segundo chakra se llama Svadhistana, también conocido como chakra sacro, está ubicado encima de los genitales. Su color es el naranja y su símbolo el loto de seis pétalos. El mantra de este segundo chakra es VAM y coincide con la nota musical “re”. Es el centro de las energías sexuales y de las fuerzas creativas. Un funcionamiento correcto té permite participar en la vida con entusiasmo y alegría. Te mostrarás como una persona natural y abierta. Un mal funcionamiento de este chakra provoca rechazo hacia la sexualidad, disminución del potencial creativo y enfrentamientos con personas del sexo contrario.

El tercer chakra es Manipura, chakra del plexo solar, se encuentra dos dedos por encima del ombligo. Su color es el amarillo y su símbolo el loto de diez pétalos. El sonido de Manipura es RAM y su nota musical sería “mi”. Representa nuestro centro de energías. Desde aquí fluye nuestra energía emocional, las relaciones interpersonales y las capacidades para establecer vínculos emocionales duraderos. Es el asiento de la personalidad. Nos sentimos iluminados, alegres y satisfechos cuando está abierto. Desde este chakra percibimos las vibraciones de otras personas reaccionando consecuentemente ante estas vibraciones. Si funciona correctamente te respetas y aceptas tal como eres. Su mal funcionamiento viene acompañado de insatisfacciones personales y de querer controlarlo todo. Creas mucha actividad para ocultar ese sentimiento de insuficiencia.

Anahata es el cuarto chackra, también llamado el chakra del corazón. Se ubica en El Centro del pecho. Su color principal es el verde aunque también predominan los tonos rosáceos y dorados. Su símbolo es el loto de doce pétalos y su sonido YAM que equivale a la nota “fa”. Mediante este centro percibimos la belleza de la naturaleza, la armonía de la música, del arte gráfico y de la poesía. Su misión es la unión por el amor, incluso en su forma de tristeza y dolor por una separación o pérdida. Este chakra abierto tiene efecto curativo y transformador en otras personas. Un mal funcionamiento despierta la necesidad de reconocimiento de tus acciones, el esperar que los demás te ofrezcan los mismos que tú les brindas. También se puede dar la posibilidad de que tú des pero no te abras para poder recibir.

El quinto chakra es Vishudha, conocido como el chakra de la garganta, se encuentra entre la nuez y la laringe. Su color es el azul claro o el verde azulado. El símbolo, el loto de dieciséis pétalos y su mantra es HAM que se corresponde con la nota “sol”. Aquí encontramos la capacidad de expresión humana, la comunicación y la inspiración. Con este chakra armónico expresas sin temor tus emociones, sentimientos y conocimientos internos. Se muestra con una actitud sincera. Un mal funcionamiento se traduce en la dificultad para expresar tus emociones y para analizarlas. También puede ocurrir que se use la palabra para intentar manipular a otras personas o conseguir algún beneficio de ellas.

El sexto chakra es Ajna, el chakra del tercer ojo, y está ubicado un dedo por encima de la base de la nariz. Su color es el añil, aunque también puede tener destellos amarillos y violetas. Su símbolo es el loto de noventa y seis pétalos y su mantra es KSHAM que equivale a la nota musical “la”. Aquí se asienta la capacidad intelectual, de recuerdo y de la voluntad. Su desarrollo conlleva un desarrollo de la conciencia avanzado. Su funcionamiento inarmónico se da en personas que viven exclusivamente a través del intelecto y de la razón. Rechazo del conocimiento espiritual.

El séptimo chakra es Sahasrara, popularmente conocido como el chakra corona, está ubicado encima de la cabeza y justo en el centro. Su color predominante es el violeta y el blanco. Su sonido es OM y su nota “si”. Es donde se asienta la perfección suprema del hombre. En este chakra no se dan bloqueos como tal. Cuando esté desarrollado vivirás momentos de unión entre tu mundo interno y externo, disfrutando de una conciencia calmada y distendida. Con este chakra cerrado puedes experimentar momentos de separación del ser, experimentado inseguridad y desorientación. Se debería de interpretar como una llamada de atención para mirar hacia el interior.