05/10/2016

Artículo de: Luis Daz Martnez

Viaje al archipilago Malts. Isla de Malta.

            El viaje programado comenzó el 26 de junio de 2014, partiendo en tren desde Águilas, Murcia, Alicate y con el AVE a Madrid llegando a las 20,30 horas.

El viernes, festividad del Sagrado Corazón, celebró su fiesta la Hermandad Sacerdotal de San Pedro en la residencia donde pernoctaba. Hubo comida especial por celebrar el día de esta institución compuesta por sacerdotes ya entrados en años. Por la tarde me dirijo al Retiro en donde el  famoso monumento ecuestre del joven rey Alfonso XIII tiene su puesto. Lo contemplo sentado  en una silla al sol poniente donde la laguna es surcada con barquillas guiadas a remos por los jóvenes visitantes de este típico lugar madrileño. El aire fresco de la tarde mece las ramas de los árboles. Las hojas de los álamos nos muestran sus dos colores con un  juego claro oscuro que nos embelesa. Antes de mi visita al Retiro, después de comer don Bartolomé Rizo me invita a su habitación y entona varios tientos del flamenco clásico con maestría y sentimiento. Sobre todo cuando entona el Padre Nuestro. Al viejo sacerdote se le asoma las inesperadas lágrimas al recordar estos cantos de su abuelo y progenitor cuando él se hallaba en su lejana infancia. Canta imitando a Chacón, Pepe Mairena y otros consagrados del flamenco  salen de su voz y estilo con arte y sentimiento. Originario de Mula don Bartolomé Rizo me comunica que en aquel tiempo Murcia tenía su propia tonalidad flamenca, cosa que los murcianos no han sabido trasmitirla a las presentes generaciones. Pienso que ha merecido la pena de perderse la siesta cuando don Bartolomé nos ha deleitado con su buen hacer en el Cante Hondo.

            El sábado día 28 me encuentro en el Terminar 4 en el aeropuerto de Adolfo Suarez- Barajas. Después de dos horas de espera en la Compañía Alitalia, sale el avión rumbo a Roma. De allí hacia Malta. Una vez en esta isla espero encontrar al resto del grupo, pero nada. Un funcionario de Pulmantur me comunica que yo estoy solo, El resto llegó por la tarde. Pasadas las diez de la noche llegó al hotel Cavalieri en una habitación espléndida con vista a la bahía del pueblo de San Juliano en la isla de Malta.

            El domingo día 29, a las nueve de la mañana, tomamos el microbús los componentes del grupo, un total de nueve personas. La ciudad de los caballeros de Malta es sensacional. Edificios del antiguo esplendor de esta Orden religiosa Militar nos salen a cada paso. Visitamos una iglesia muy recargada de oropeles y de estatuas. Preside una imagen plateada de la Virgen niña. Abajo en el presbiterio una imagen vestida de Jesús Nazareno en su caída con suma postración. Unos padres consagran a su niño a la devota imagen y el cura asistente con capa pluvial recibe diez euros por asistir a este acto sencillo de fe y les da su bendición. Al salir del templo pienso que en Malta la iglesia vive antes del concilio Vaticano II. Me siento un poco contrariado al no poder visitar el palacio del antiguo Inquisidor, cerca se halla la espléndida iglesia de Santo Domingo. A las doce y media es la comida que resulta poca y de mala calidad. Sobresale en este centro histórico de la Valetta el palacio de los normandos por su monumental fachada situada en la plaza de san Lorenzo. Rita la guía, de origen gallego, nos comunica que el día del santo mártir Lorenzo es la fiesta de los españoles. En esta plaza se halla la vieja y pequeña estatua de la Victoria de los caballeros de Malta contra los turcos en 1562 que no llegaron a tomar la ciudad. Pateamos las viejas calles con turistas por doquier igual que nosotros.

Después del descanso en el hotel intento llegar caminando al otro lado de la bahía con dirección al templo carmelitano para cumplir con el precepto dominical. Se nota que es la fiesta de los santos apóstoles Pedro y Pablo pues en el trayecto hay desplegadas innumerables banderas de Malta y del Vaticano. Al entrar a la iglesia suena los sones de un soberbio  órgano. Me doy cuenta que la Misa es de los niños, unos treinta, de primera comunión. Al finalizar la Eucaristía sale en procesión el Santísimo bajo palio como si fuera el Corpus. Los varales rematados con diminutas campanillas. Ya en la calle, detrás un coche que sirve de portavoz de los cantos. Unas cien personas acompañan a la procesión. Suben una empinada cuesta ante la indiferencia del resto de la gente. Regreso al templo y me doy con las puertas cerradas. Entro por una lateral. Una vez dentro un hermano de la orden me da la explicación: El Señor se recoge  en otra iglesia carmelitana. Un tanto sorprendido salgo y espero el bus cuya parada está cerca del hotel. Allí la gente se agolpa para ver por TV el partido Argentina y otro equipo (Holanda). Estamos en el mundial de Futbol que se está celebrando en  Brasil. Al llegar al hotel, una suave brisa dulcifica y calma el día caluroso del domingo que llega a su fin. Por la noche suena los truenos de una tormenta lejana. Pero al final Mucho ruido y pocas nueces.

            Lunes 30.- Alas 9,30 de la mañana nos encontramos en la ciudad de la Valetta. Visitamos la residencia del gran Maestre de la Orden. Vivía como un emperador o un famoso monarca: El palacio contiene grandes y magníficas estancias decoradas con famosos cuadros, cortinas de terciopelo y reluciente oro al estilo italiano del Renacimiento.  Desde el año 1530 el emperador Carlos I le concedió los dominios de este archipiélago a los caballeros de la Orden siendo sus propietarios. Probaron su valía en la guerra contra los turcos cuando quisieron conquistar la isla en vano en 1562. Desde entonces fueron reconocidos y aclamados por todos los reinos europeos y le prestaron toda clase de ayudas tanto militar como económica. En sus palacios y castillos los más famosos artistas italianos dejaron su arte admirado por los visitantes de estos monumentos. El centro histórico está lleno de palacios, iglesias y castillos que muestran el poderío de esta Orden de Malta. Cada nación contaba con su palacio que representaba a un país europeo, Sobresale la, residencia de los españoles y portugueses por su gran magnificencia. Pero la gran sorpresa la llevamos al visitar la catedral. En su interior está la cripta donde fueron  enterrados los maestres o jefes de la orden. Está decorada con toda clase de símbolos. Sobresaliendo las palmeras  cubiertas de pátinas de oro. Manifiestan el triunfo de los malteses durante el sitio que los otomanos intentaron tomar la ciudad. En los diversos cuadros que aparece el gran Maestre  va de luto riguroso. Contraste el vestido sencillo del jefe y dueño de las islas con el boato y  esplendor de su residencia palaciega. En la catedral hay diversas capillas donadas y costeada por los distintos reinos. La correspondiente al reino de España es una de las más espaciosas de la catedral, Preside un soberbio cuadro de Santiago a caballo como vencedor de la morisma. Hay otra pintura del apóstol representado como un peregrino con su concha.  Me recuerda la representación del Patrón de España en Santiago de Compostela.

Martes uno de Julio 20014. Salimos a las ocho con dirección al N.E. El paisaje diferente. Se ve olivos y otros árboles en terrazas escalonadas. Es la parta más alta de esta isla de Malta. Embarcamos a la isla de gozo a las nueve horas. El lema de esta isla es “La magia de la isla del Calipso”.  Al ser pequeña en esta jornada recorremos toda la isla. Una vez desembarcados nos trasladamos a Ciudadela. Sobresale la iglesia de San Jorge patrono de la ciudad. El Baldaquino del presbiterio me recuerda el de san Pedro de Roma. Conozco en su interior a un seminarista que estuvo unos meses en Honduras. Se alegra de hablar conmigo. La isla aunque es pequeña tiene seminario y obispo. El de Malta es arzobispo. La costa está salpicada de pequeñas calas que el azul del mar se mete hasta el interior del corazón de la roca  de color vainilla como es usual en toda las islas. La capital de la isla de Gozo es Rabat cuyo nombre musulmán es cambiado por Victoria en recuerdo del triunfo de los malteses sobre los turcos en 1562. Después de comer nos dirigimos a la “ventana azul”. Un arco profundo en lo bajo de un promontorio que se adentra en el mar. Nos sorprende en un llano y desolado  la silueta esbelta del santuario  mariano del Pino. Una imagen pintada de la Asunción y Coronación de la Virgen. Tanta devoción tienen los isleños a esta Virgen que el papa Juan Pablo II visitó el lugar cuando estuvo en la isla. La isla de Gozo rezuma encanto  por su naturaleza marítima y por los pequeños pueblos que están salpicados en su rocoso suelo bañados por el color azul turquesa  del mar que los bañan.

            Los antiguos moradores de la isla se ocuparon en montar hileras de piedras como vimos en Fuerteventura. Servían de cercado para limitar sus propiedades. Pienso que no tenían otra ocupación nada más que dedicarse a este insólito trabajo enseñado de padres a hijos. Ellos ya se fueron de la escena de este mundo pero aquí queda esa hilera pétrea como testimonio del trabajo y afán de pasadas generaciones.

Los nativos malteses me pareció que tienen un cierto aire de gitanos mezclados con la impronta de los italianos. De británicos no tienen nada. Al perder la segunda guerra mundial los italianos los ingleses se hicieron dueño de estas islas de Malta. Es el sino de la historia.

            Al otro día nos toca visitar Madina, vecina del pueblo de san Juliano. En la edad Media estuvieron los aragoneses. Está protegida de gruesas murallas y un foso muy ancho. La puerta principal está presidida por  una imagen de san Pablo  sacudiéndose la serpiente que se le enganchó en la mano según nos cuenta los Hechos de los apóstoles (capítulo 28). Esta ciudad es barroca y medieval y sus calles silenciosas apenas se oye el trotar de los caballos  enganchados en sus coches para delicia de los turistas. A las doce el Ángelus es anunciado por un repique general de campanas que no paran de emitir sus sones. La plaza está engalanada en honor del apóstol Pablo. Su fiesta será celebrada el domingo siguiente pues el 29  san Pedro es el principal de esta celebración. Todas las calles del recorrido procesional con san Pablo a la cabeza están adornadas con imágenes multicolores de cartón piedra. La colocación de san Pascual Bailón con una custodia en la mano la colocan cerca de la parroquia  mientras el repique de campanas no cesa de sonar. ¿Qué será mañana domingo cuando salga la procesión con  la imagen de san Pablo?. Entro en la parroquia y contemplo la imagen del apóstol de vivos colores y de poblada barba negra. En una mano  lleva  el libro de las epístolas  y la otra alzada en ademán de estar predicando. Contrasta con la barba rala y los cuatro pelos de su cabeza cuando lo contemplé en la academia de la guardia civil en Úbeda en 1980 en una visión casi mítica fue inesperada y duró un instante. Me pareció el apóstol de las gentes de pequeña estatura y de faz netamente judía en este flash que se presentó en mi mente. Otro día contemplé el rostro del Señor Jesús, blanco de cara de ojos claros  y de barba arreglada y ademán de mirar a lo alto como en éxtasis. Más o menos. De tez moreno y pelo negro, nada de nada como lo pintan o lo representan en imagen. Eso es dar palos de ciego.

Volviendo a las vivencias de la isla de Gozo y dentro de la parroquia en frente del trono de san Pablo delante se hallaban dos grandes ramos de flores preparados para la procesión de mañana. Todo esto ocurrió mientras el resto del grupo se había ido a las llamadas catacumbas. Estos sótanos se construyeron para ser refugio de los ataques de los alemanes que fueron incesantes en la pasada guerra mundial. Después con el incremento del turismo las autoridades locales inventaron que fueron levantadas en el tiempo del apóstol y lo calificaron como catacumbas. Puro cuento.

            Al día siguiente en la ciudad de Valleta visitamos el hospital de los caballeros malteses cuyo origen estuvo en la isla de Rodas, Al caer en manos de los turcos se trasladó a esta ciudad. El edificio es enorme y parte del mismo está dedicado a la etapa del Neolítico. En aquella remota antigüedad la gente llegó a esta isla procedente de Sicilia tal vez huyendo de otros clanes más poderosos y se lanzaron al mar buscando otras tierras más seguras. Una vez aquí levantaron a su manera templos para dar gracias a sus dioses por haber los librados de las manos de sus enemigos y enterrar a sus muertos. Ahí está el Hipogeo o lugar sagrado donde aquellas gentes de la piedra pulimentada hacían  sus ritos en donde  además enterraban a sus guías y jefes y posteriormente los incineraban. Igualmente en Hispania  los primitivos iberos hacían lo mismo. Los algares o del bronce II practicaban la inhumación una vez descarnado el cadáver, La osamenta en forma fetal se depositaba en una vasija en forma de huevo.

Repasando el museo citado vemos que hay una roca de pequeño tamaño: 70 cts. de alto por 25 de ancho labrada  con incisión de orlas de palmeras. Puede ser que representa el homenaje a sus dioses protectores; la victoria y la libertad de su llegada a esta isla, o la acción de gracias  por haberse librado de sus enemigos. También puede representar el sufragio del alma del difunto que en su memoria hacían el sacrificio ritual de los animales que debían de ser de poco tamaño (como palomas o conejos) por la escasa medida de esta ara votiva.

            Siguiendo con el museo del Neolítico  destaca la pequeña figura pétrea de “la dama dormida”. Así reza el rótulo de su base. Pero no acepto esta afirmación. A mi modo de ver representa  el tributo a la maternidad como aquellas figuras femeninas en estado de gravidez (preñadas). Algunas de estas figuras les faltan la cabeza. ¿Qué puede ser?- Es posible que fueron quitadas por una segunda mujer del compañero que convivía con él. La envidiosa mujer no podía resistir la pétrea imagen de la mujer objeto de la malquerencia y de la envidia y le quitó la cabeza de la imagen en señal de odio hacia aquella que había sido objeto del cariño y preferencia de su compañero y que seguía recordándola con afecto dentro de su rudo habitáculo.

            Volviendo al Hipogeo este santuario además de ofrendas a sus dioses era el lugar en donde las estériles acudían en demanda de su fecundidad. Además de varias jornadas de súplica estas mujeres dormían en ese lugar después de yacer sexualmente con sus compañeros. Semejante comportamiento lo usaban en la antigua Hélade y en Roma. En el templo de Esculapio, dios de la sanación, la mujeres que deseaban la fecundación dormían en su templo, y algunas conseguían el objeto de sus ansias, según noticias de aquella civilización griega y romana. Lo sorprendente es que en el periodo de la piedra pulimentada ya se usaba este rito ancestral en los pueblos del mar Mediterráneo.

En el museo de referencia recuerdo que se mostraba una exigua muestra  de la usanza de los púnicos Destaca una vasija de cerámica rojiza que servía de sarcófago para enterrar un personaje importante de la comunidad. Eché de menos en este museo la sala dedicada a la civilización romana más la guía Rita, me informó que ya la habíamos contemplado en la domus de la isla de Gozo. Pensé que era una cosa insignificante lo dedicado al inmenso Imperio Romano, dueño de los cuatro puntos cardinales del Mare Nostrum.

            Pongo  fin a esta reseña viajera al decir que el regreso fue directo de Malta a Madrid, cosa que a la ida tuve que pasar por Roma. Para mi Malta es una isla netamente reflejada en la sede del Vaticano en donde el dominio de la Iglesia en tiempos pasados fue el eje central de su vida social y religiosa.