18/06/2016

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La representacin de la Zarzuela en nuestra historia

El 19 de junio del año 2015, Promúsica organizó el decimotercero concierto de abono de los tres años de actividad.

            No podíamos ni soñar los aguileños que en nuestro pueblo se organizara esta clase de eventos culturales de tanta altura musical como las representaciones musicales durante estos tres últimos  años  dados en el amplio recinto del Auditorio Infanta Elena.

            La Junta directiva de la plataforma Promúsica presidida por don  Juan Carlos Sánchez Renovales y el vicepresidente Roberto Rodríguez , pueden estar satisfechos del resultado del trienio que lleva de vida esta institución que ellos mismos fundaron, por el éxito obtenido en cada concierto presenciado por un numeroso  público entusiasta y altamente cualificado en el ramo de la música clásica.

            Refiriéndonos al pasado concierto estaba dedicado a la música española en la categoría de la zarzuela.  José Luis Llorca Cáceres, musicólogo de prestigio, nos muestra en el libreto correspondiente “que no hay nada comparable entre ópera y zarzuela”. Es mi opinión que el  género musical de la zarzuela nace de la misma idiosincrasia del alma del sainete español.

            José Luis en el libreto referido nos dice que el calificativo del género chico que se le da a la zarzuela  procede del número de actos de la misma representación. Cuando esta contiene tres o cuatro actos o partes se le conoció como zarzuela grande. Cuando era más corta en un solo acto, zarzuela chica. Con el paso del tiempo a la zarzuela en general sin distinción se le dio el calificativo de género chico. Más tarde la prensa le dio el calificativo de “opereta ligera”. A todas luces  el mote de “opereta ligera” me parece desafortunado con cierto matiz despectivo por no darle el valor y la categoría que se merece a nuestra obra musical de algunas de sus representaciones más famosas.

Dicho esto que sirve como `preámbulo vamos hacer un repaso somero de las representaciones de zarzuelas que se dieron en nuestra historia local. Hacemos nuestra la afirmación de Raimundo Ruano Jiménez al escritor y antiguo amigo Felipe Palacios Morales cuando le dijo: La zarzuela tuvo en Águilas tal arraigo que la gente siempre sintió por ella verdadera devoción. Tomado del libro de Palacios Estampas de mi tierra, Águilas editado en 1969. pg. 194.

            En septiembre de 1883 se pone en escena en el teatro Romero, sito en la calle Cassola la zarzuela El Relámpago, libreto de Olano y música de Gaztanbide. Tal vez estuvo compuesta de un solo acto e interpretada con cantores venidos de Madrid. Podemos considerar esta representación como germen de la zarzuela en Águilas. El local propiedad de Antonio Romero Morales uno de los más ricos mineros de la época, al fallecer en 1892, sus herederos lo venden en 1914 y se convierte en Salón Aguileño. Podemos pensar que el Salón no podía albergar a más de cien personas. Al tomar copero los ensayos musicales se convierte en la sede del patronato musical. En 1910 se crea la Juventud musical aguileña destacando los adolescentes Juan Mula Ortega y  Adolfo Olivares Soto. Alumnos aventajados del director de la banda don Francisco Díaz Romero.

            Mientras tanto nos encontramos con dos directores don Felipe Gayón Lillo  y  don Pedro Jiménez Puertas que por su cuenta montan las  zarzuelas “El Santo de la Isidra La Alegría de la Huerta ,  Alma de Dios, La leyenda del beso y la leyenda del monje durante los años  1916 y  1917. Con la ayuda artística de Miguel Álvarez Castellanos que ocupó el trigésimo octavo en la lista de los alcaldes de Águilas. Con gran aceptación del público. La prensa local invita a Diaz Romero a que dirija una magna zarzuela debido a la aceptación popular del género Lirico. El director de la banda municipal de Águilas comentó asombrado: “Eso es como pedir para Águilas el palacio de Oriente o la torre Eiffe Del dicho al hecho va mucho trecho· Transcripción de Antonio Cerdán Casado en su libro  Historiografía del teatro en Águilas pg,  55. Editado en  el año 1986.

            A pesar de la negativa el 18 de abril de 1918 en el teatro Cinema Ideal de Antonio Torrecillas se puso en escena la gran zarzuela de cuatro actos “El Rey que rabió”. Letra de Vital Aza y música del valenciano Ruperto Chapí. Dirigió la orquesta el mismo que opinaba lo imposible de representar en Águilas una obra de tal magnitud don Francisco   Diaz Romero y el director de escena don Juan Antonio Dimas, fundador de la tropa de exploradores de España. El grueso de los actores eran adolescentes pertenecientes a esta benemérita institución que dio tanto brillo cultural y social a nuestro pueblo.

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            El rey  que rabió ha pasado en los anales de la zarzuela en Águilas como la más destacada representación de nuestro género grande. Por su gran envergadura puesta en escena y porque fue muy solicitada en los escenarios de Cuevas y Lorca.  En el teatro y cine Salón Ideal fue representada al menos cinco veces.

            Con el buen sabor que dejó el rey que rabió la agrupación infantil representó en  el mismo Teatro Cine de Torrecillas Molinos de Viento  en 1919.

            Década del veinte.-.-  En aquellos años se constituyó la Agrupación Ferroviaria compuesta por obreros y empleados del ferrocarril inglés. Ya en aquellos años Felipe Gayón Lillo y Pedro Jiménez Puertas se dedicaron con gran acierto  a la dirección del coro santa Cecilia fundada por este último. Ambos autores componían  obras musicales de tipo religioso que más tarde actuaban en los oficios de la parroquia de san José. Es verosímil que Jiménez Puertas estaba dotado de un exquisito don para la vida interior y espiritual. Y su obra se dedicó de lleno a componer piezas de alta inspiración que llegó hasta los años cincuenta del siglo veinte  donde se interpretaba con gran alto nivel por el coro parroquial josefino. Por mi parte fui testigo de estas actuaciones en la Misa de Jiménez Puertas y en las plegarias a la virgen de los Dolores: Sobresalía la plegaria cantada  Inmenso fue tu dolor.

  Cuarenta años más tarde en una reparación del coro parroquial se tiró a los escombros el mazo de partituras que contenía la elevada inspiración musical de Jiménez  Puertas   Toda una salvajada en el campo cultural. De esta forma no ha quedado nada de este prestigioso compositor y director que tanto lustre dio al pueblo con su notable actuación musical.

            Siguiendo con la década de los años veinte y treinta del siglo XX, se puede considerar como los años dorados de nuestra representación teatral, tanto en la lírica como en la dramática. Gracias a los escritores Antonio Cerdán Casado y Felipe Palacios Morales podemos saber algo de aquellos tiempos de esplendor musical. Y gracias a sus escritos he podido componer este somero trabajo para que Promúsica  y el resto de los aficionados gocen de las delicias musicales que antaño nuestras pasadas generaciones pudieron disfrutar.

            Refiriéndonos al género lírico de los años diez, después del famoso debut del Rey que rabió se puso en escena Molinos de viento en 1919 por la conocida Agrupación Infantil. Fue sustituida por la Agrupación Ferroviaria convertida con la llegada de la II República en 1931 Agrupación Arte y Trabajo.

            En el tiempo referido se puso en escena la siguientes zarzuelas: Los Claveles, La Dolorosa; la del Soto del Parral; La Alegría de la Huerta : La del manojo de Rosas; La Rosa del Azafrán ; La Tabernera del Puerto; El dúo de la Africana; Los Gavilanes ; El Huésped del Sevillano; Todas ellas bajo la  batuta del don Francisco Díaz Romero . Y en los últimos años por Adolfo Olivares Soto. La escena era dirigida por Mateo Cerdán Sánchez Fortún En todas ellas destacó la voz sonora y limpia del ferroviario José Sánchez Galán .que desde bien joven se destacó como el mejor tenor de aquella época dorada de nuestra zarzuela. Falleció al terminar nuestra guerra civil en 1939. Posteriormente lo sustituyó Raimundo Fernández Jiménez.

La afición era tan grande que muchas de estas zarzuelas eran repetidas en los escenarios del Teatro Cine Ideal y del balneario Reina Victoria. Algunas de las mismas fueron puestas en escenas por teatros foráneos.

            Las últimas zarzuelas representadas, según Felipe Palacios, fue  en 1945 “Los claveles “.Representó ser  un eco de aquella noche  que se estrenó en 1935  en plena República. El alma de esta zarzuela de la posguerra fue Raimundo Fernández Jiménez. Cantó y dirigió la escena. La dirección musical estaba a cargo de Aníbal Aullón Paredes.

            Al año siguiente, esto es en 1946 se echó el telón por última vez en la zarzuela La Reina Mora. Como la anterior Raimundo Fernández Jiménez, actuó como cantor  principal y dirigida musicalmente por Alfredo Valdés en sustitución de Aníbal Aullon que se encontraba en Santander haciendo el servicio militar. En aquel destino Aníbal Aullón dirigió la banda militar de su regimiento.

            Los años duros y difíciles de la posguerra no fueron propicios para continuar con los cuarenta años que duró nuestro género lírico, y la representación de la zarzuela le llegó su extinción. Sin embargo el arte dramático de aficionados continuó con veinte años más de duración. En la actualidad se nota un rebrote en el pueblo del arte de Talía.