06/10/2018

La importancia de las ideologías y grupos esotéricos que marcaron la personalidad de Águilas a finales del Siglo XIX

La revolución de 1868, que destronó a la reina Isabel II, supuso la implantación de la tolerancia religiosa en España, junto con la libertad de opinión, asociación y reunión que recogerá la constitución de 1869. De esta manera, una serie de ideas o doctrinas, hasta ese momento prohibidas o perseguidas (librepensadores, krausistas, republicanos, protestantes, socialistas, anarquistas, masones), saldrán beneficiadas dentro del nuevo marco legal, teniendo una importante implantación en ciertos sectores urbanos de la sociedad. En la etapa siguiente de la Restauración, que se inicia en 1874, se limitarán los derechos, aunque no son abolidos para no desagradar a los gobiernos europeos que habían reconocido a Alfonso XII y sobre todo para no enfrentarse a los republicanos. El nuevo periodo será de esta manera,  en parte, una continuación de la época revolucionaria por haber tenido que contar con el respaldo de los liberales, pero perdiendo su radicalismo y reconciliándose con la iglesia. La nueva constitución de 1876 recogerá el derecho de asociación, pero restringido por ser controlado desde el Estado. De esta manera, las distintas sociedades serán permitidas pero reguladas. El Código Penal de 1870 establecía que debía comunicarse los fines que tenían a las autoridades. Por otro lado, la Ley de Asociaciones de 1886 obligaba a una organización a registrase para poder actuar. Las distintas disposiciones que se emitieron conservaron intactas las actividades que venían desarrollando diversos grupos, los cuales resultaron beneficiados al ser legalizados, porque representaban una aceptación a nivel social de sus idearios.

Águilas, en esa época, vivía un periodo de crecimiento económico. Las antiguas fundiciones de mineral se habían convertido, desde 1870, en almacenes de esparto. El esparto se exportaba en rama, siendo utilizado en las fábricas papeleras inglesas para elaborar papel moneda. Este proceso se inicia a mediados del XIX, cuando empresas del Reino Unido afrontan una expansión comercial en el sureste de España y norte de África buscando la materia prima. Águilas presentaba una situación ventajosa por ser puerto de embarque de las principales áreas productoras del sureste, esto motiva que diversas compañías extranjeras se establezcan en la localidad, siendo éste el origen de una nutrida colonia británica que dejará su impronta en la personalidad de la población. Habrá, además, un nuevo relanzamiento del sector minero. Los estudios en la Sierra del Aguilón suscitan un breve ciclo del plomo (1872-1884). Durante este periodo se instalará la Compañía de Águilas, de capital francés, creada en 1879, que opera en Pinilla, y La Reina Mining, su competidora directa, de capital inglés, creada en 1880, que se establece en  la Cuesta de Gos. Esta nueva expansión de la industria minera implica una necesaria mejora de las infraestructuras de la localidad. La iniciativa partirá de firmas extranjeras interesadas en incentivar el mercado que realizaran el puerto (1886) y el ferrocarril (1890).

Las obras reactivan la economía y producen un considerable aumento demográfico, creando un importante colectivo obrero. Igualmente, la riqueza económica creará una sólida clase media y burguesa, estableciéndose también una importante colonia de hombres de negocios extranjeros. Esta apertura al exterior, por la actividad portuaria y la presencia de ciudadanos de distintos países integrados en el vecindario, contribuirá  a la introducción de nuevas ideas en la localidad. La labor de la numerosas sociedades que se crearon será primordial en la difusión de ideologías y pensamientos, pudiendo citar, entre otras: Casino (1876) Centro Aguileño (1892), Centro Republicano (1883), Círculo de Artes y Comercio (1898) habiendo, además, comités de los diversos partidos políticos del periodo.

Habrá entre las instituciones una que debe destacarse por su carácter secreto, como es la masonería. El desarrollo que tendrá esta fraternidad en España, las últimas décadas del Siglo XIX, se entiende al estar formada principalmente por republicanos que durante la Restauración buscaban un espacio de sociabilidad y reunión por haber sido ilegalizado el partido y apartados del poder. La población  de Águilas tendrá dos Logias “Nueva Urci” (1878-1895) y “Flor del Valle” (1884-1889) y dos Capítulos “Regeneración” (1882-1892) y “Honor Paz y Armonía” (1889). Las distintas corporaciones municipales del último cuarto del Siglo XIX  tendrán a miembros de las mismas. Incluso, se dará el caso que uno de ellos,  Enrique Parra  Fernández-Ossorio, ocupó el puesto de Alcalde (1875-1883). Indicar también que el presbítero local, Antonio Mulero, fue otro masón. Los símbolos que pueden verse por el pueblo son evidentes por su práctica de ocupar el espacio urbano con sus representaciones, para dar muestra de su poder. La fuente de la Pava de la Balsa (1895) representa el triunfo del bien sobre el mal. Igualmente, la Glorieta tiene forma octogonal, como ocurre con el trazado de la ciudad de Washington que fue diseñada por masones, acorde con los principios  de concepción geométrica del mundo de esta orden. Igualmente, en el cementerio municipal (1896) aparecen las letras α y Ω, indicando un arquetipo de la eternidad, o en las pinturas alegóricas de entrada al vestíbulo del casino (1905) puede verse el triunfo de la luz sobre las tinieblas con la serpiente y la antorcha. En otra de las mismas se muestra el compás, resultando inequívoco su significado. Del mismo modo, el escudo del primer equipo de fútbol local, Sporting Club (1900), tiene como emblema un águila bicéfala de color rojo propia de su iconografía. La introducción de la organización dentro de la población se aprecia en el diario local “El Puerto” que informará regularmente de congresos masónicos mundiales, trasmitiendo los principios de este grupo. Este hecho causaba sorpresa en los medios regionales, que no entendían la cobertura que se les daba.

La Paz 18/3/1880

Nos ha llamado un tanto la atención que nuestros dos colegas apreciables de Águilas publiquen sendos artículos de fondo  sobre la Masonería, uno de los cuales lleva el siguiente terna: «Enseñad, propagad, la masonería y habréis sido más útiles a la humanidad que todos los legisladores juntos»

Harán una interesante labor formativa con la creación de una escuela laica para los hijos de obreros.

Diario de Murcia 12/2/1887

«Como teníamos anunciado, el lunes próximo se abrirá la escuela que, la Logia Flor del Valle al Oriente de Águilas ha creado y ha de mantener de su peculio particular, para la enseñanza gratuita de obreros.

Los principios humanistas que defendían hará que las logias locales colaboren aportando dinero a los damnificados de la riada de Santa Teresa en Murcia (1879) o contra la hambrunas en Anatolia (1881).

Las condenas que recibían desde la institución eclesiástica eran constantes, presentando una protesta.

Las Provincias de Levante 23/2/1891

Los masones de Águilas han publicado una alocución, protestando contra frases que consideran ofensivas y que han sido lanzadas por un padre jesuita en los sermones de cuaresma.

Igualmente, se implantaron durante esta época corrientes de pensamiento como son los librepensadores. Los librepensadores también eran republicanos defendiendo el laicismo. Los antecedentes en la población pueden rastrearse en el primer mandato de Pascual Acuña (1872-1873), donde la asistencia de los actos religiosos por el consistorio era sometida a pleno. El movimiento logró numerosos seguidores a finales del S XIX, teniendo por sus principios de ateísmo algunos problemas con las autoridades eclesiásticas. El principal seminario de la filosofía librepensadora en España escribirá lo siguiente sobre un incidente que hubo:

Las Dominicales del Libre Pensamiento 5/12/1891

El famoso cura Toro ( ¡ojo! cajistas, que se trata de un apellido; pongan ustedes, pues, la T mayúscula), que parroquidermiza en Águilas, topó, al guiar un entierro católico, con un grupo de diez y seis libre-pensadores, a quienes se dirigió arrogantemente (apoyado en una pareja de la Guardia civil) intimándoles que se quitasen los sombreros.

Una y dos veces lo dijo, y una y dos veces los libre-pensadores, tiesos como estacas, le  dieron la callada por respuesta. Mas como  por tercera vez mandó saludar, la cortesía  impuso a una voz la siguiente contestación:

--En uso de un perfecto derecho permanecemos cubiertos: usted siga su camino.

-- Y lo siguió ¡vaya si lo siguió! sin lograr verle la coronilla a ninguno de los diez y seis librepensadores, a quienes envió diez y seis abrazos, uno por sombrero

¿Cuándo se convencerán los curas de que el tiempo de las soflamas teológicas pasó para no volver?

Los partidarios realizarán sus actos administrativos de forma civil por su rechazo de la religión.

Las Dominicales del Libre Pensamiento 12/8/1890

Actos civiles realizados en Águilas durante el mes de marzo, según carta de nuestro buen amigo D. Andrés Guerrero:

El día 3 el sepelio del niño José Manuel, del matrimonio librepensador Manuel Rodríguez y Carmen Lorente. El mismo día se inscribió de la niña Esperanza, hija del matrimonio también librepensador Pedro Rodríguez y Gila García.

Habrá por este motivo una denuncia de un librepensador porque el párroco enterró a su mujer en un oficio católico. La referencia que hace cuando dice “esa gente que viste por la cabeza” era una formula despectiva anticlerical porque  los curas se vestían antes con una sotana que se ponían por la cabeza.

Los Dominicales del Libre Pensamiento 29/4/1904.

Como libre pensador verdad, desde que me robaron a mi esposa, Juana Calliz, que estaba de cuerpo presente, esa gente que se viste por la cabeza, Me he una protesta ante el notario separándome de la Iglesia por completo; y tanto es así, que llevo realizados desde entonces los actos civiles siguientes:

Sepelio de mi hija. María Cegea Calliz, de mi primera mujer; casamiento en lo civil  con Catalina Pérez, sepelio de mi hijo David registrado civilmente. Dora, Juana, Loida, otro David, Devora, mi madre y mi suegro que los tenía en mi casa, fueron enterrados también civilmente.                                                                          

Su amigo y correligionario, JOSÉ J. EGEA

Un testimonio interesante sobre sus ceremonias lo recoge el naturalista y paleontólogo francés, Paul Pallary, quien visitó al arqueólogo Luis Siret en Águilas, en 1892, escribiendo de su estancia:

Asistí a un entierro que no lo parecía. La música tocaba en la presidencia aires animados y por poco, hubiésemos creído que lo que pasaba era una boda. “Parece ser que hace aún poco tiempo cuando una joven moría, se la adornaba con sus más bellos vestidos y se la paseaba con rostro descubierto alrededor de la ciudad. Varios municipios protestaron. Deseamos que sus protestas no dejen de surtir efecto. No diré nada del movimiento religioso, sino que los ciudadanos de las ciudades del sur: Cartagena, Murcia, Águilas y Almería se vanaglorian de ser muy libre pensadores”

Otra de las doctrinas que aparecieron en este periodo relacionada con los librepensadores, por el deísmo de sus miembros, será el espiritismo. La primera asociación local de esta naturaleza que se creara será el “Grupo espiritista de Águilas” (1892) aunque venían actuando con anterioridad. Una noticia lo revela cuando un espiritista denunció al cura de Águilas porque había bautizado a su hijo.

El Liberal 30/7/1884

Un espiritista de Águilas ha denunciado al cura párroco por haber bautizado contra su voluntad un hijo suyo, por más que el sacerdote lo hiciera ruegos de la madre del niño.

Habrá una enorme polémica donde incluso tendrá que tomar parte el obispado para solucionarlo.

La Paz de Murcia 26/7/1884

En este pueblo, en medio del afán de ilustración que hay en las clases acomodadas, lo cual les honra mucho, existe una sociedad de libre pensadores con un criterio sui generis que no constituye ni libertas de pensamiento, ni escuela, sino de verdadero fanatismo por una idea casi sin comprenderla, desprovista de apoyos científicos y filosóficos.

Este fanatismo ha hecho que uno de sus principales corifeos, espiritista por más señas, haya denunciado criminalmente al cura párroco de esta villa por el incalificable delito de haber bautizado a un hijo del denunciante contra la voluntad de su padre, pero no de la madre que mandó administrar al niño tal Sacramento. El suceso ha escandalizado a los no libres pensadores que es la gente más numerosa e ilustrada, y se espera con ansia el resultado. Dícese que habiendo sido llamado el cura a prestar la correspondiente declaración ante el Juzgado, ha acudido dirigiéndose enseguida a Murcia para hablar con el Sr Provisor del Obispado y ponerle bien al corriente de los sucedido.

Las sesiones estaban dirigidas por personas que poseían poderes psíquicos para contactar con los difuntos. Los espíritus, cuando se invocaban, respondían a las preguntas que se hacían con un golpe en caso afirmativo, haciendo dos cuando era negativo. Esta creencia tendrá en la clase obrera una importante difusión por el descredito de la religión que no aportaba el amparo que necesitaban. La misma circunstancia provocó que el protestantismo tuviera una importante aceptación en Aguilas.

No obstante, de destacarse una de las ideas que se difundieron en Águilas durante el Siglo XIX sería la secta de carácter apocalíptica que se denominó evangelista. La primeras noticias que se tienen son de mediados de la década de los ochenta, indicándose que vestían con túnicas, rehusando usar ropa.

El Diario de Murcia 22/5/1886

Ha llegado a nuestras noticias que individuos de ambos sexos, que practican o quieren practicar la filosofía espiritista se han separado de sus talleres, o al menos, creen que en teniendo lo bastante para pasar el día y un vestido para no ir enseñando las carnes, han cumplido en misión en la tierra.

Las proclamas que lanzaban encontrarán adeptos, lo que empezaba a resultar un problema. El desorden que podía plantear esta situación hará que desde la prensa se denuncie para que las autoridades actúen.

 El Diario de Murcia 19/2/1887

Llamamos la atención de las autoridades encargadas de velar por la moral y el orden, para que vean el medio prudente y hábil, de evitar los abusos, y poner coto a los escándalos que constantemente está dando esa turba de ignorantes que se llaman Evangelistas, que solo sirven para denigrar el país en que viven y embrutecer a los incautos que se dejan conducir por las absurdas teorías de aquellos, y por las detestables prácticas a que los arrastran.

El grupo contaba en sus inquietantes profecías que habría una catástrofe donde se derrumbaría la iglesia de San José, acabando con el pueblo, según se les había revelado. Los que formarán parte de su hermandad serían los únicos en salvarse, porque un barco llamado “Estrella” vendría a recogerlos. En los días que se acercaba la fecha predicha aumentaron su actividad, poniendo postes en los laterales del templo como intentando apuntalarlo, mientras aumentaban sus diatribas. Habían indicado que en caso de que no ocurriera nada se suicidarían, provocando esto un enorme revuelo en la población.

El Eco de Cartagena 6/5/1887

Ayer, fecha memorable en la historia de nuestra nación, debió desplomarse la iglesia parroquial de Águilas,  según la predicción reciente de una sociedad de vividores y chiflados que se han levantado en aquella hermosa villa.

Llámense evangelistas, conforme pudieran llamarse otra cualquier cosa, y escriben y dan a luz una colección de variedades en prosa y verso, que dejan con la boca abierta al que las lee.

Nosotros nos resistíamos a creer la existencia de tal sociedad en un pueblo tan culto como Águilas; pero la hemos visto por nuestros propios ojos y hemos pasado un rato agradable leyendo lo que han escrito, y oyendo referir en el casino a personas de todas clases una porción de escenas aquellos pobres chiflados, parte espiritistas, parte mormones y parte que no saben lo que son, ni lo que sienten, ni lo que quieren, ni aún lo que es pensar siquiera.

Dicen esas pobres gentes que si sus pronósticos no se cumplen, se quitarán la vida, que es la garantía que ofrecen para que  se vea resplandecer  la verdad de lo que propagan.

Suponemos que a estas horas debían de haberse arrojado al mar o levantado la tapa de los sesos, pues la iglesia hace día y medio  la vimos muy erguida y muy esbelta, gozando de buena salud, y sin señales de desplomarse para dar gusto a esos pobres y nuevos evangelistas.

Tenemos entendido, que si no se matan tratan de establecer una sucursal en Lorca y otra en Murcia.

No habiendo sucedido nada muchos seguidores abandonaron el grupo. La hostilidad que encontraron en la población los que quedaron, que eran apedreados por los vecinos, hará que se marchen de Águilas.

Las distintas sociedades tendrán una importancia destacada en la localidad, el último cuarto del Siglo XIX y principios del Siglo XX. La guerra civil hará que los librepensadores que se habían incorporado en los partidos republicanos o los masones desaparezcan cuando termine el conflicto, siendo represaliados. Los espiritistas se mantendrán por su interiorización a nivel popular, perdiendo importancia la segunda mitad del Siglo XX hasta ir desapareciendo. No cabe duda de que se trata de un interesante componente de nuestra historia local para entender y conocer la singular personalidad que siempre ha caracterizado a los aguileños.