27/01/2019

EL KARMA

El yoga nos anima a que dediquemos nuestras vidas en beneficio de la humanidad entera. El mantra que debemos repetir es: amar, dedicación, entrega, dar. Este es el mejor mantra para traer la paz y la alegría permanente a nuestra vida, además, mantendrá nuestra mente libre de perturbaciones.

Patánjali nos habla de cinco obstáculos que encontramos durante nuestra vida y que dan lugar al karma. Estos obstáculos son la ignorancia, el egoísmo, el apego, el odio y el aferramiento a la vida. Explica que por la ignorancia de no saber qué es nuestro “yo” verdadero viene el egoísmo. Por el egoísmo, nos apegamos a las cosas por el simple placer egoísta del ego. A veces, no logramos conseguir las cosas a las que estamos apegados o, simplemente, nos las quitan generando odio hacia aquello que se interpuso en nuestro camino. Y por último, como estamos aferrados a las cosas tenemos miedo a la muerte y a desprendernos de ellas.

El karma surge de la raíz de estos cinco obstáculos. En sánscrito, la palabra karma significa acción y como resultado de toda acción surge una reacción.  Haces algo y obtienes un resultado. La vida es así, nada ocurre por accidente. Todo es resultado de una acción pasada, por lo que cada situación que vives ha sido creada por ti. Es por esto que a veces sin realizar ningún esfuerzo aparente obtienes algo que querías.

Cualquier sufrimiento que generes a un ser vivo, animal o humano regresa a ti. Cualquier gesto amable o bondadoso que tengas con ellos también regresará a ti.

A veces, no estamos de acuerdo con nuestro karma, preferimos la vida de nuestro vecino que tiene un mejor coche y mejor trabajo. Pero esto es como si vas a un restaurante pides un plato de paella y cuando el camarero te lo trae le echas la bronca porque no querías paella. Tú, con tus acciones (pasadas o presentes), has ido creando las situaciones que estás viviendo en esta vida. Por tanto, si no te gusta tu karma deberás de cambiar tus acciones.

El budismo habla de una posición espiritual en la que no hay karma y por tanto no volverás a reencarnarte para seguir experimentando las reacciones de tus karmas pasados, esto es el estado de iluminación. Cuando alcanzas la iluminación te liberas de todo karma y solo te reencarnarás, si así lo decides, para ayudar a otras personas.

Siempre que tengas karma significa que has hecho algo material que genera una reacción también material y debes tomar otro cuerpo físico para cosechar los resultados de tu karma anterior. Si ese karma es bueno cosechas resultados buenos.

También podemos denominar el karma como la forma que Dios tiene de comunicarse con las personas. Es la manera de hacernos ver determinadas situaciones. Las experiencias complicadas suelen servir para crecer. Aprendemos lecciones nuevas a través de las dificultades. Y algo que hoy no entendemos y podemos percibir como un gran obstáculo en nuestro camino cobra sentido pasado un tiempo.