29/05/2016

Artículo de: Alfonso Soler

Por qu lo llaman autnomos cuando quieren decir pringaos

 

En 2015 se abrieron 116 negocios al día a través del régimen de autónomos. A final de año éramos 3.167.998 los que trabajamos por cuenta propia, lo que supone el tercer año de crecimiento, según datos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). El autoempleo se ha convertido en una solución laboral ante la sequía del mercado, que apenas es capaz de generar empleo, y mucho menos empleo de calidad.  Los norteamericanos desean ser emprendedores, los españoles, funcionarios. Así que aquí,  si no encuentras trabajo o apruebas una oposición, te haces autónomo.

Sea como fuere, representamos al 19% del total de la población activa española y, sin embargo, el nuestro es un sistema que presenta diferencias con respecto a otros países europeos, tal y como ha publicado la revista Forbes. Unas diferencias que no dejan a España en buen lugar.

Francia es, según esta publicación, el mejor país donde ser autónomo. Los autónomos franceses no pagan ninguna cuota en el primer año de su actividad. Con esa alta, el trabajador tiene derecho gratuito a asistencia sanitaria, jubilación, incapacidad temporal y pensiones de viudedad e invalidez. Reino Unido ocupa la segunda posición del ranking de Forbes, con una característica destacada: cuota fija para todos los trabajadores autónomos, que oscila entre los 13 y los 58 euros.

En contraste con lo expuesto, en España es necesario hacer frente a una cuota mensual de 260 euros. El autónomo debe, además, hacer frente a declaraciones trimestrales de IVA y de IRPF, cuyas cantidades variarán en función de la facturación y del tramo de cotización. Con la última Ley de Emprendimiento impulsada por el PP, el autónomo paga 53 euros mensuales durante los primeros seis meses de actividad.

Ahora que los políticos nos piden volver a votar, hay que recordarles que más del 90 % de los tres millones de empresas españolas son autónomos o microempresas. Apostaría que ninguna de ellas fiscaliza sus ingresos en Panamá y cumple con sus obligaciones con el fisco sin pegarse palos patrióticos en el pecho. Es curioso pero si uno ojea los programas electorales de los partidos políticos podría decirse que estamos de suerte.

El PP habla de “apoyo” a nuevos emprendedores, revisar el IVA y una nueva regulación del RETA, sin concretar ninguna de estas medidas generales. Podemos habla de “alta gratuita” y de cuotas porcentuales y progresivas según el rendimiento neto de los autónomos, siempre y cuando supere una facturación por encima del salario mínimo.

El pacto sellado y fallido entre PSOE y Ciudadanos incluía una revisión en profundidad del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. La propuesta de las dos formaciones contenía una cotización reducida de 45 euros mensuales para aquellos autónomos que tengan unos ingresos inferiores al Salario Mínimo Interprofesional (SMI), con un nuevo sistema de cotización a partir de 2017, donde las cuotas variarían en función de los ingresos reales.

Pareciera que todos los partidos políticos apuestan por una nueva regulación del régimen de autónomos y de ser justos con un colectivo que hace la función de locomotora en la economía nacional. Sin embargo, la sensación que tenemos todos los autónomos es que pase lo que pase el 26J, el panorama no mejorará.