20/09/2020

La estancia del comandante Cousteau en Águilas para la instalación del Gaseoducto Orán-Cartagena

Las devastadoras consecuencias de la Segunda Guerra Mundial hicieron que los años posteriores Europa Occidental necesitara de un proceso de reconstrucción económico que iniciará con el apoyo financiero de Estados Unidos mediante el Plan Marshall (1947). El resultado sería un importante desarrollo industrial durante los años cincuenta donde se recuperarán los valores cuantitativos anteriores a la contienda, impulsados por una serie de organismos de cooperación como la Comunidad Europea del Carbón y del Acero o CECA (1951), la Comunidad Económica Europea o CEE (1957) y la Comunidad Europea de Energía Atómica o Euratom (1957) que tendrán el respaldo de los países implicados. Uno de los principales factores para la producción industrial es la energía, apareciendo como alternativa durante este periodo por las posibilidades que ofrecía el gas natural. Mientras que en Estados Unidos se consumía desde el siglo XIX, Europa tenía una dieta energética aún muy dependiente del carbón propio, con una progresiva introducción del petróleo importado relacionado con el sector de la automoción. El descubrimiento de nuevos yacimientos en Europa, en Italia (1949), Francia (1951) y Holanda (1959) y en su hintlerdan geográfico inmediato supuso una etapa de desarrollo para esta energía.

Entre los diversos hallazgos destacará, por su importancia, el realizado en Argelia (1956) en la zona de Hassi R’Mel, por tratarse de uno de los yacimientos de gas más grandes del mundo. En aquel entonces se trataba de un territorio que tenía soberanía francesa. El desarrollo del proyecto de su transporte  hasta Europa corresponderá a una entidad mercantil francesa, la ASSEMI (Association Eurafricaine Minière et Industrielle), que será creada por el general Georges-Picot en 1955 con el objetivo principal de poner en valor los dominios africanos de la Unión francesa con la intención de que los poderes públicos de la metrópoli propiciaran la inversión de compañías que incentivaran la economía de las colonias para integrarlas dentro de la potencia central mediante acuerdos comerciales. Dicho organismo reunirá sociedades industriales privadas como la FIAT, la Brown Boveri o la Société Générale de Belgique y bancos industriales de países como República Federal Alemania, Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Suiza e Italia. España estaría representada por el Banco Urquijo, invitado por el propio Georges- Picot por su carácter europeísta y liberal. Los estudios del que fue conocido como proyecto Eurofrigaz para el transporte de gas a Europa se desarrollarán en el periodo 1956-1959, con dos planes alternativos de Hassi R'Mel al sur de Argel, hasta Essen, en la Alemania Occidental: el primero, atravesando el Mediterráneo por Gibraltar, y el segundo, de Orán a Cartagena, para después proseguir por Barcelona, Lyon, y Estrasburgo. Había un recorrido de 2.600 km, de los cuales eran 190 km submarinos entre Mostaganem, en la costa argelina y Cartagena. El transporte inicial previsto sería de 10.000 millones de metros cúbicos por año, de los cuales 1.000 millones serían para España, con destino al uso doméstico, industrial, químico, metalúrgico y también para producción de energía eléctrica. Las principales compañías participantes serán la sociedad alemana Ruhgaz, la belga Distrigas, las italianas Sosim (Societá Sicillana del Metano), Montecatini y, sobre todo, Gaz de France con sus filiales Comes y Semarel, especialmente creadas para la comercialización y el estudio de mercados de gas argelino. La española Catalana de Gas intentó integrarse, pero el Ministerio de Industria lo impidió.

La obra tenía un coste de 450 millones de dólares. El principal inconveniente radicaba en el trazado submarino, por los problemas técnicos que suponían cubrir una distancia de 190 km por las fuertes corrientes marinas, siendo además zona sísmica. Esto hacía que solamente esta parte tuviera un gasto de 80 millones de dólares. La empresa Gas- Francia, con la finalidad de conocer la viabilidad de este proyecto, encargó al prestigioso oceanógrafo francés Jacques-Yves Cousteau el estudio del relieve subacuático del tramo correspondido entre Orán- Cartagena. Por entonces era famoso por sus investigaciones del medio marino que había recopilado en el documental “El mundo del Silencio” (1956), premiado con un Oscar, teniendo como científico enorme reputación. Igualmente, había inventado, junto con Emile Gagnan, los reguladores para buceo autónomo (1943) usados en las inmersiones. Jacques Cousteau se desplazará primero hasta Águilas, donde vendrá a bordo del buque “Calypso” para evaluar la posibilidad de pasar el tendido por este sector de la costa. El comandante recibirá a bordo a las autoridades locales, con su alcalde José Fernández, mostrando los diversos aparatos científicos de medición que empleaba en sus misiones. Los medios de comunicación estarán presentes, siendo una de las primeras visitas que realizaba a España. Después, Cousteau se trasladará con su equipo técnico a Matalentisco, donde se había instalado una torre de comunicaciones en contacto con otra levantada en la costa argelina, desde donde se recibirían los datos que trasmitiría el “Calipso” para levantar el mapa submarino Águilas- Orán. Esta había sido montada antes de su llegada, en cuarenta y ocho horas, teniendo cuarenta y siete metros de altura.  Los trabajos de montaje los había dirigido M. Capetau, ingeniero jefe de “Gaz de France” y “Energíe des Mers”. Las señales las recibía una antena receptora que registraba los datos del radar del barco monitorizándolos. El técnico que realizó la instalación será Thomas Jackson, que vino de Estados Unidos, por el tipo de maquinaria especializada que usaba.

Una vez revisados los aparatos, Cousteau volverá a Águilas donde recorrerá el centro antes de embarcar nuevamente dos horas y media después de su llegada a la población. La salida del capitán reunirá numerosas personas para despedirlo. Entre los miembros de la tripulación iban submarinistas, algo nunca visto antes aquí. Los diarios regionales informarán de su visita a la localidad por la transcendencia de la figura del oceanógrafo.

La Verdad 27/3/1959

Esta tarde llego a nuestro puerto el vapor francés “Calypso” con el personal técnico de la Compañía Gas- Francés que ha de empezar los trabajos para el gaseoducto Sahara-España.

Al mando del barco vino el comandante Cousteau. A su llegada fue cumplimentado por el alcalde don José Fernández Martínez. Después de visitar las estaciones de radio instaladas en la playa de Matalentisco, formando línea con otras instaladas en Orán, recorrieron los lugares más típicos de la localidad. Al comandante le acompañaba su esposa, el inspector general de la Compañía Gas- Francés, el ingeniero- jefe y otros técnicos de Hidroeléctrica española.

Esta noche el barco se hizo a la mar para comenzar los trabajos. Aprovechando el buen tiempo. El señor Cousteau expresó su complacencia por esta su primera visita a España, mostrándose encantado de su breve estancia en esta.

Línea 27/3/1959

Ayer tarde, a las cinco y media, llegó el buque científico francés «Calypso», encargado de trazar el mapa magnético de profundidad del mar, desde Águilas a Orán.

 El célebre capitán Costeau, que manda dicho navío, desembarcó poco después, para visitar la torre de señales ya instalada, que mide cuarenta y siete metros de altura y mediante la cual se comunica directamente con Orán.

 El «Calypso», único barco equipado con todos.los adelantos científicos para estudiar el fondo de mares, se ha hecho famoso en todo el mundo a través de las películas de la especialidad en que ha tomado parte. Los estudios que ahora realiza están encaminados, como se sabe, a la construcción de un oleoducto que desde Orán transporte a la refinería de Escombreras el petróleo precedente del Sahara.

A las ocho de la noche, el «Calypso» zarpó en dirección a Orán, desde donde regresara en la semana próxima.

 Numeroso público se congregó en el puerto para, presenciar, tanto la llegada como la salida del «Calipso», buque que llama la atención por la enorme cantidad de antenas y aparatos de que va dotado.

A bordo viaja, con el capitán Costeau, un completísimo equipo de científicos.

El “Calypso” hará un recorrido en línea recta Águilas- Orán, para conocer el tipo de suelo marino, recorriendo una distancia de 60 km. Para la operación Cousteau se había servido de la ayuda de un equipo de submarinistas. Una semana después de su salida regresará de nuevo a Águilas, comprobando que la superficie era idónea para el oleoducto por ser regular. En la ruta realizada había podido hacer observación de cetáceos, descubriendo la riqueza de estas aguas. El alcalde José Fernández facilitó al capitán en todo momento su estancia en la población. No estará tampoco esta ocasión Cousteau mucho tiempo en Águilas, aunque todos los que lo trataron pudieron comprobar la enorme calidad humana que atesoraba. Ese mismo día marchó a Cartagena para hacer el estudio del fondo marino hasta Orán. Las posibilidades de obtenerse unos resultados positivos eran enormes para la región por el impulso que produciría esta conducción para el desarrollo de industrias.                                    

Las revueltas de rebeldes argelinos contra el dominio francés recrudecidas en junio de ese mismo año, que derivarán en la independencia del país (1962), motivarán que la obra no se realizara, perdiendo con esto España la oportunidad de reducir su dependencia energética en un momento de crecimiento industrial por la liberación de su modelo de producción.  

El capitán Jacques Cousteau no volverá por las azules aguas de Águilas, aunque quedará como recuerdo de su visita la apertura dos años después del hotel-restaurante “Calipso” en Terreros por los aguileños Vicente Bayona y Norberto Miras como monumento de su paso. Más importante será su legado con la conciencia ambiental de este delicado ecosistema que representa un espacio único, el cual debe conservarse para preservar nuestro futuro.