11/10/2020

El vapor María Ramos, el barco de los emigrantes a Barcelona

El puerto de Águilas tendrá del último cuarto del Siglo XIX a mediados del Siglo XX una importante actividad. La situación que ocupa le convirtió en salida de productos de una amplia área circundante, comprendiendo: el Campo de Lorca, Norte y Este de Almería, Norte y Sureste de Granada, y algunas zonas de Jaén y Albacete, siendo     los principales embarques de tipos agrícola (cereales, almendras), esparto, mármoles, mineral y ganado, Había dos líneas marítimas regulares de carácter semanal, una con Orán y otra con Barcelona, siendo la arribada de buques habitual, por lo que este será conocido como el puerto de los vapores, mientras que el de poniente como el de los pescadores. Entre los diversos barcos que hacían escala de manera periódica en Águilas debe destacarse el María Ramos, por haber dejado un recuerdo indeleble.

La embarcación había sido construida por encargo de la Compañía Anónima de Vapores Vinuesa de Sevilla, en los astilleros Thompson R. & Sons de Sunderland de la factoría de Southwick (Sunderland) en Gran Bretaña. La botadura tuvo lugar el 9 de noviembre de 1908, recibiendo el nombre de “Cataluña” (1908-1921), siendo entregado al propietario el mes siguiente bajo pabellón español y registro de Sevilla. En 1917 la naviera fue adquirida con su flota por la Compañía Trasmediterránea para la ampliación de sus itinerarios comerciales y en 1920 fue rebautizado como "Alhambra" (1921-1936) por tener otro barco que tenía el nombre de "Cataluña”.

En septiembre de 1925, al mando del capitán Juan Ariandiga Erezuma, participó en el transporte de tropas para el desembarco franco-español de Alhucemas. Formará parte de la fuerza de transporte de la brigada Fernández Pérez de la que era jefe del convoy de transporte el capitán de fragata Guillermo Díaz del Rio y Arias-Salgado, en unión de los buques "Menorca", "Jorge Juan" y "Florinda". La brigada de Melilla, como así se le denominaba, constaba de dos agrupaciones operativas a las órdenes de los coroneles Manuel Goded y Adolfo Vara, con un total de 9.718 hombres. La fuerza de desembarco, en conjunto, era de unos 14.000 hombres y su jefe al mando era el general José Sanjurjo, que embarcó en el acorazado París, con la escolta de la Escuadra francesa. La operación finalizó con la derrota del caudillo rifeño Abd el-Krim y la ocupación y pacificación total de la zona española del Protectorado, poniendo fin a la guerra del Rif.

Una vez acabó este servicio, volverá a recuperar de nuevo la actividad comercial. La crisis de fletes motivó que Trasmediterránea paralizara varias unidades de su flota dedicada al transporte de carga, entre los que figuraba el vapor "Alhambra", que llegó al puerto de Mahón procedente de Palamós en junio de 1931 y quedó amarrado en Cala Figuera. En 1934 fue adquirido por la mercante Hijos de Ramón A. Ramos, de Barcelona, y rebautizado como "María R.” (1936-1959) popularmente “Ramos” o “María erre”. La compra había permitido al armador desprenderse de un antiguo “María Ramos” que venderá como chatarra en mayo de 1936. Este primer barco había sido construido en 1887 por Oswald, Murdount and Company Limited en Southampton para la línea de Vapores Serra y fue llamado originalmente Benita, siendo comprado por Alonso Ramos en 1924 quien le pondría este nuevo nombre. Indicar de sus características que contaba con 79,6 metros de eslora y una máquina a vapor de triple expansión de 811 C.V frente al nuevo con 82,50 metros de eslora y de motor, máquina a vapor alternativa de triple expansión de 3 cilindros de 950 C.V. En el momento de hacer la adquisición, la casa Ramos tenia los buques “NURIA R, "RAMÓN ALONSO R", "RICARDO R", "ROBERTO R" Y "NAVARRA” El 23 de noviembre de 1935 zarpaba de Barcelona “El Ramos”, en su primer viaje bajo la nueva contraseña.

El María R. estaba atracado en el puerto de Barcelona, en julio de 1936, sin poder operar por la huelga de transporte, cuando dio comienzo la sublevación militar del general Franco. El gobierno de la república lo decomisó con el Roberto Ramos, que será hundido para usarlo en el bloqueo de ciudades rebeldes. El 8 de agosto saldrá rumbo a Cartagena, quedando en la costa andaluza. No podrá emplearse en este cometido porque el 8 de febrero de 1937, al ser conquistada Málaga por el bando nacional, será requisado por el enemigo que lo usará en transporte de militares.

Terminada la guerra será recuperado por sus propietarios, levando anclas de la capital catalana el 24 de marzo de 1939. Navegó aún casi veinte años más con el mismo nombre y bajo la compañía Ramos. La embarcación recorría la línea Águilas- Barcelona en dos o tres días, embarcando ganado, mercancías y pasajeros, convirtiéndose en uno de los principales medios para desplazase de los emigrantes a Cataluña. El escritor Vázquez Montalbán en “La Rosa de Alejandría” (1984) habla de este aspecto. Muchas veces era el medio de recibir noticias de los familiares que habían marchado. La travesía tenía una duración de dos a tres días. El coste del billete era de dieciséis pesetas, habiendo quien tenía que vender sus enseres para poder comprarlo. Para dormir se colocaban unas hamacas en el mismo pasillo. Era característico a su entrada o salida del puerto el toque de bocina para que tuvieran precaución los demás barcos. Cuando venía, había niños que se acercaban y pedían dinero. Había quien lanzaba monedas al mar tirándose estos a cogerlas buceando al fondo con una enorme resistencia. En una ocasión, por el fuerte temporal reinante, no pudo maniobrar para atracar recibiendo la acometida impetuosa del mar. La amenaza que corría de naufragar hizo que estuviera hasta la madrugada sonando la sirena, avisando del peligro ante el temor del vecindario aguileño de que pudiera terminar hundiéndose.

El vapor no estaba en condiciones idóneas de navegación por el mal estado en el que se encontraba, acuñándose en el refranero local “Haces mas aguas que el María Ramos”. En 1952, por disposición de la Inspección de Buques, el María R. tuvo que renovar la totalidad de la cubierta superior con una inversión de 1.999.489 pesetas y un período de inmovilización de 123 días en las instalaciones de Astilleros del Cantábrico en el puerto de El Musel de Gijón. En otoño de 1956 fue sometido a una reparación en el puerto de Barcelona y el 27 de diciembre del mismo año, una vez finalizados los trabajos de reparación, al ser puesto a flote, perdió el equilibrio volcándose y quedó hundido. El María R. se mantuvo en ese estado durante varios meses, y los gerentes de la naviera dudaron mucho sobre si reflotarlo o darlo por perdido. En marzo de 1957 decidieron reflotarlo, hecho que se produjo el 12 de abril de 1957, pasando entonces a ser reparado en la factoría Nuevo Vulcano, del puerto de Barcelona, donde permaneció hasta finales de septiembre de 1957, en que pudo volver a navegar. Durante el año 1958 la situación económica se hizo insostenible para la naviera y el 11 de diciembre de 1958 decidieron amarrar el María R. en el puerto de Barcelona. El 21 de abril de 1959 fue vendido por 2.575.000 pesetas y desguazado en Valencia. Atrás quedaba el recuerdo para tantos aguileños que abandonaron su pueblo embarcado en él intentando labrarse un futuro y que nunca más volverán.

                         CARACTERISTICAS DEL BUQUE MARÍA RAMOS


Construcción: 1908 por R.Thompson & Sons Ltd. Sunderland
Registro bruto: 1.688 t
Registro neto: 922 t
Peso muerto: 2.145 t
Eslora total: 82,50 m
Eslora e.p.p.: 78,10 m
Manga: 10,70 m
Puntal: 7,04 m
Calado: 6,40 m
Matricula: Sevilla
Propulsión: Una máquina alternativa de vapor N.E.Marine Eng. Co. Ltd. Sunderland
Potencia: 950 caballos
Velocidad: 9 nudos