07/03/2021

Águilas, un precedente del escultismo femenino en España

En el primer cuarto del Siglo XX la mujer adquirirá un nuevo papel en las sociedades occidentales que se iniciará con el reconocimiento del voto impulsado por el movimiento sufragista, aumentando sus demandas al ocupar el puesto de los hombres en las fábricas durante la Primera Guerra Mundial, al ser movilizados estos para la contienda. Este hecho afianzará su presencia en el terreno social, accediendo a diversas instituciones y organismo, destacando, por los valores pedagógicos que representaba, la asociación de los Boys-Scout.

En 1907 surge el escultismo fundado por Baden Powell como un movimiento dirigido a jóvenes únicamente varones, pero las chicas mostrarán pronto interés en integrarse. Durante un desfile que realizaban en 1909, en el Palacio de Cristal de Londres, se presentó un grupo de niñas con una instructora de once años vistiendo el uniforme scout que afirmaban que eran exploradoras. El interés demostrado hará que se planteé la posibilidad de un movimiento femenino, otorgando la responsabilidad de su organización a su hermana Agnes Baden-Powell y escribiendo un manual, poco después, que servirá de base para la creación de las Girls Scout o muchachas guías, como serán denominadas, que contaran en 1910 con 6.000 jóvenes de todo el mundo, siendo el percusor del movimiento escultista femenino que se iniciará en 1912 por Olave Saint Claire, esposa de Bandel Powell, con el mismo programa que sus homólogos masculinos.

La primera agrupación de España será creada en Vitoria, en 1912, por el Capitán de Caballería Teodoro de Iradier y Herrero. Los primeros de la Región de Murcia serán los de Cartagena, en 1913, por intercesión del Capitán Antonio Trucharte Samper. Después de una visita a la ciudad, José Navas San Juan conocerá la institución, planteándose crearla en Águilas. El 7 de febrero de 1914 será invitado Antonio Trucharte al Ateneo de Águilas, viniendo acompañado de una patrulla que se desplazará en barco para hacer el recorrido hasta la población. La sesión, presidida por Juan Antonio Dimas, serviría para la fundación de la agrupación de exploradores de Águilas que será apadrinada por la Tropa de Cartagena. Esta destacará desde un principio por saber aplicar adecuadamente los ideales escultistas. La primera salida se realizará al día siguiente, al entorno del Hornillo y la Isla del Fraile.

No tardará en plantearse el Comité local la inclusión de las hijas de los miembros de la directiva, que habían mostrado su interés en formar parte como sus hermanos, atraídas por el espíritu escultista. Águilas, en las últimas décadas del Siglo XIX, había destacado por su mentalidad adelantada por la presencia de masones, librepensadores y evangelistas a la que debe sumarse la importante colonia inglesa, dando a la población una personalidad particular de carácter abierto. Esto repercutirá enormemente en la cultura de la localidad y las formas de vida, teniendo la presencia femenina un importante papel a nivel social desde inicios del Siglo XX. En las veladas literarias y musicales, las celebraciones del carnaval o eventos deportivos la asistencia y participación de mujeres era algo normal, estando aceptado moralmente.

La incorporación de las féminas tendrá lugar a inicios del año siguiente, integrándose desde el principio en las diversas actividades que realizaba la agrupación, asistiendo a los campamentos y los actos culturales que se organizaban. Durante la velada artístico-musical, celebrada el 7 de febrero de 1915, las niñas exploradoras representaron la obra “El príncipe que todo lo aprendió en los libros” actuando en ella Victoria Navas, Rosario Moreno, Isabel Barberá, Asunción Navas, María Moreno, Caridad Dimas y Cecilia Browne. Las participantes recibirán posteriormente el título de socio de honor de la asociación, concediéndoles la insignia correspondiente y obsequiándolas con una artística fotografía con el elenco participante. Para festejar el patrón de los exploradores, el 23 de abril, intervinieron en una velada literario musical Victoria Navas, Rosario Moreno y Caridad Dimas recitando poemas y Antonia Navas tocando el piano. El 10 de julio, las niñas Victoria, Antonia y Asunción Navas, Isabel Barberá, María Moreno, Caridad Dimas pusieron en escena, en el Salón Ideal, las comedias “Ganarse la vida”,” El Nietecito” de Jacinto Benavente y “La novela de ahora” de Juan Antonio Dimas, mientras el maestro Felipe Gayón interpretaba diversas composiciones al piano. Durante la promesa de la bandera de los nuevos exploradores, a finales del mismo mes, cuatro niñas de la Tropa de Águilas regalarán una artística corbata bordada para adornar la bandera. En diciembre de 1915, las niñas Rosario Moreno y Caridad Dimas colaborarán en la suscripción destinada para comprar alimentos para la cena de Nochebuena de los exploradores pobres de la Tropa de Águilas.

Con motivo del Viernes de Dolores, a finales de marzo de 1916, asistirán a la procesión de la tarde varias exploradoras acompañando la bandera de la institución con el “Grupo Arte” de la banda de música de los exploradores, dirigida por Francisco Díaz Romero. El 13 de mayo de 1916 actuarán en el festival de los exploradores, cantando canciones escultistas Lugarda y Amparo Cantó, María Torrecillas, Isabel Baldó, María, Rosario y Carmen Moreno, Carmen López, Patrocinio Pallarés y Caridad Dimas, acompañando en la parte instrumental Rosita Barberá. Para la celebración del tercer aniversario de la tropa de exploradores de Águilas, el 10 de febrero de 1917, hubo una velada literario musical donde las exploradoras Angelita Santamaría y Caridad Dimas recitaron poemas, siendo muy celebrados. El día siguiente se celebró la fiesta del pájaro, abriendo el desfile la banda de música para formar después en la Plaza de la Constitución. En esta se hizo la presentación de los nuevos aspirantes, donde había cinco niñas. Luego las exploradoras pertenecientes a la Tropa de Águilas soltaron pájaros. En el mes de marzo ingresará, después hacer un examen como nuevo miembro, Clarita Navarro Palacios, obteniendo el grado de explorador de tercera clase.

La intensa actividad que desarrollaban las niñas dentro de la institución motivo la creación de una Patrulla femenina de carácter simbólico, con el nombre de “La Rosa”, formada por María y Rosario Moreno, Caridad Dimas, Ángeles Moreno, Catalina Santamaría, Clara Navarro, Esther Llorca y Virginia Aullón, representando la primera de esta naturaleza en formarse en España. Para conocer el principal medio de vida de la localidad, los instructores de la Patrulla Pantera harán una visita a la fábrica de Esparto de Bartolo Muñoz, en el mes de abril. Los operarios les ovacionarán, regalando a las niñas que acudieron cuerdas para jugar a la comba. En el primer Campamento de Exploradores de Sierra Espuña, en julio de 1917, se contará con la presencia de las niñas Ángela Santamaría y Caridad Dimas Ruiz dentro de la Patrulla La Pantera de la Tropa de Águilas, siendo la primera mixta que hubo en España. En dicha acampada tendrán audiencia del Obispo de la Diócesis, quien les regaló unas medallas bendecidas por el Papa Pio X, concediéndoles cincuenta días de indulgencia por cada oración que rezaran ante las mismas.  Durante la celebración de Santa Cecilia, patrona de la Música, en el domicilio de los exploradores, la Patrulla de “La Rosa” interpretará el juguete cómico “La Fuga de Bach”.

En la representación de la Opereta “El Rey que Rabió”, en mayo de 1918, por la agrupación de exploradores local, con la colaboración imprescindible de Francisco Díaz Romero, actuarán las niñas scout con sus compañeros. A primeros de junio, invitados por la agrupación de Mazarrón para la jura de bandera, en el grupo que hará la ruta de dos días caminando, estarán Ángeles Moreno y Rosario Moreno Doz. El 23 de junio participarán activamente en diversos simulacros de accidentes que se realizaron en el pueblo. En un ejercicio sobre un incendio, una exploradora saltará sobra la lona desde una casa, en una práctica de rescate. Las niñas Caridad Dimas y Ángela Santamaría estarán, como el año anterior, en el Campamento Espuña dentro de una patrulla que estaba formada por ocho exploradores. Dentro de las bases de una exposición de trabajos que organizó la agrupación de Águilas, en noviembre de 1918, se indicaba que “Las niñas Exploradoras de esta o de otras Tropas podrán presentar trabajos en igualdad de condiciones que los exploradores”. Con motivo de la tómbola organizada para obtener recursos para el Campamento Espuña, en febrero de 1919, componentes de la Patrulla de “La Rosa” enviarán altruistamente los siguientes presentes: Caridad Dimas, una cepillera y una muñeca; Angelita Santamaría, un tapete y una muñeca; Catalina Santamaría, un camino de mesa y una muñeca; Ángeles Moreno, un cubre bandejas y una muñeca; Esther Llorca, una muñeca; María Moreno, una muñeca; Rosario Moreno, una muñeca; Clarita Navarro, una muñeca.

La marcha de Juan Antonio Dimas a Madrid, en octubre de 1919, y la dimisión del vicepresidente Alejandro Santamaría supondrá la elección de una nueva directiva con distintas prioridades. Este cambio hará que abandonen la agrupación local las hijas de los cargos anteriores, desapareciendo también la patrulla de “La Rosa”, no quedando miembros femeninos en la institución. Para entonces se había normalizado la presencia de exploradoras a nivel nacional, debiendo destacarse Águilas por haber sido un precedente en este sentido, demostrándose el elevado nivel cultural de la población a inicios del Siglo XX.

Artículo de Pedro Francisco Sánchez Albarracín