Alfonso Soler
Periodista

S fuerte, Pedro Antonio

Cualquiera que siga el presente de Pedro Antonio Sánchez lo verá con la suficiente distancia como para pensar que su empecinamiento por aferrarse al puesto no tenga ninguna lógica política, que afea la democracia y que daña su imagen por faltar a su palabra. Que está troleando a sus conciudadanos cuando dice que va a declarar ante el juez por voluntad propia para aclarar cualquier malentendido que haya podido suceder cuando en realidad acude obligado y como investigado. Cualquiera que lea la prensa se preguntará por qué no dimite si juró que lo haría llegado este momento. Y que si sigue sin cumplir con su palabra llevará a la Región a unas nuevas elecciones en breve. Cualquiera que no conozca mínimamente a su presidente regional puede pensar que es un gusano rastrero por todo esto. Quien lo conozca sabe que una imputación no es suficiente para acabar con su carrera política.

Ampliar Artículo


1997, adis al britpop

El 21 de agosto de 1997 me levanté echando leches en busca de mi amigo David. En aquella época, sin móviles ni redes sociales, acudías a la casa de un colega sin la certeza de que estuviera allí. Y así fue, no estaba. Un familiar suyo me informó que hasta por la tarde no volvería de Murcia. Capullo. David era mi camello musical y ese día tenía el mono que me tiraba de los pelos y me susurraba al oído.

Ampliar Artículo


Hasta la Victorias Secret, comandante

Todo lo que sé de la revolución cubana es a través de El Padrino II. Habré visionado la película las mismas millones de veces que la primera parte y según mi estado de ánimo, me decanto por una u otra. Así que mi visión sobre lo que supuso la figura de Fidel y su revolución popular está sesgada y apasionadamente influenciada por mi película favorita. Dicho queda.

Ampliar Artículo


Bailar sobre tu tumba

Mientras el cuerpo sin vida de Rita Barberá salía con los pies por delante del hotel donde se alojaba desde hace unos días, unos metros más allá, en Las Cortes, la clase política estudiaba cómo gestionar mediáticamente su muerte. Se veía venir el esperpento. Había que reaccionar sin apenas tiempo de asimilar la noticia, de maniobrar mediante la improvisación y de decir algo de una política que dos días antes empezaba a ventilar ante un juez sus responsabilidades sobre un caso de corrupción. Y aquí se dio un dicho muy español: cuando las cosas se hacen deprisa y corriendo, salen mal.

Ampliar Artículo


Presidente por agotamiento

En un capítulo de The Simpson, Homer se convierte en boxeador. Su táctica se apoyaba siempre en el mismo ritual: se subía al ring con la misma pasión que una piedra, sin levantar demasiadas expectativas entre el público y con el calzón subido hasta donde la barriga marca la frontera, se disponía a aguantar los mamporros de sus adversarios hasta agotarlos. Una vez llegado el momento, los tiraba a la lona con un escueto empujón como si fueran bolos. Rústico, simple pero eficaz. Uno siempre debe saber cuáles son sus habilidades pero todavía más útil resulta conocer tus limitaciones. Homer las sabía y Rajoy también. El gallego fue investido presidente por puro estoicismo y cansancio ajeno. Ha aguantado pacientemente un año hasta que este sábado las matemáticas, por fin, han claudicado. Rajoy es un político fajador que recuerda al jugador del Real Madrid Casemiro, un tipo algo burdo, torpón, abnegado en el esfuerzo, sin demasiado talento pero que conoce el oficio como nadie. Entre el impasible Homer y el optimista Casemiro está Rajoy, presidente de España.

Ampliar Artículo


NO es S

Por fin, casi un año después, el PSOE ha aceptado la invitación y se va a unir a la colla de cuñaos que manejan el cotarro nacional y que van a lograr con sus votos o con sus editoriales investir a Mariano Rajoy presidente del gobierno.

Ampliar Artículo


La Boda Roja

Mientras diecisiete miembros de la ejecutiva socialista dimitían al unísono, trabajadores del partido llamaban telefónicamente, al mismo tiempo y posiblemente en la misma sede de la calle Ferraz, avisando a sus afiliados que se prepararan para un inminente congreso. Lo hacían con toda la normalidad del mundo, como si en la planta noble de la sede no hubiera un incendio de dimensiones colosales, ni en la calle un enjambre de periodistas y de afiliados que ya no se moverían en toda la semana de allí. Se ha tratado hasta última hora de dar normalidad a una guerra que ha estallado públicamente, convirtiéndose el partido más antiguo español en un Gran Hermano, con sus nominaciones, expulsiones, lamentos, insultos y gritos.

Ampliar Artículo


Santa Rita, rita, rita

Este martes por la tarde salió el gordo, en sentido metafórico, por favor. Rita Barberá dimitió, como diría Cospe, en diferido, a medias, regalando un descafeinado con un sobre de sacarina a todos aquellos que exigían su cabeza. Sí pero no. Deja el Partido Popular pero se aferra a su asiento en el Senado y, por lo tanto, sigue gozando del privilegio de aforada. Era una noticia cantada después de que muchos populares, menos Rajoy, claro, le empujaran a tomar una decisión que se veía venir a lo lejos pero que sólo la tuvo encima cuando el Supremo anunció su decisión de investigarla por un supuesto delito de blanqueo de dinero de su partido en Valencia cuando ella era la fallera mayor.

Ampliar Artículo


Gracias BA

El 4 de septiembre de 2006, un día después de proclamarse campeones del mundo, el seleccionador Pepu Hernández gritó a la afición “ba-lon-ces-to” durante la celebración del título conquistado en Japón. Remarcando sílaba a sílaba para que quedara clarito. Fue un alarido reivindicativo que vaticinaba una década llena de éxitos de una generación única e irrepetible.

Ampliar Artículo