Pedro Francisco Snchez Albarracn
Lcdo. en Historia

El crecimiento y desarrollo del caso urbano de guilas desde el Siglo XX

A principios del Siglo XX se produce una renovación del callejero, estando de secretario municipal Vicente Lanuza, intentándolo modernizar con la inclusión de figuras políticas (Castelar por Leonés, Sagasta por Fuente, Martos por Granero, Cassola por Pescadores y Cánovas del Castillo por Loro y Mayo que se unifican) y de la cultura (Joaquín Costa por Calica, Quintana por Del Mar, Echegaray por del Codo, Balart por Soledad y Jovellanos por Mazarrón/del Muelle que se juntan en una), que desplazan a los nombres tradicionales. Habrá algunos populares (Calle del Gato, Cuesta del Sol, Calle de los Carros) que se conservaran hasta el presente a pesar de su cambio por López Ayala, Lope Gisbert y Manuel Becerra, respectivamente. Otro que no se perderá será el de Cuesta del Caño. Aparecen, además, nombres vinculados a la localidad como Plaza Robles Vives, por el Superintendente de las Obras de la Real Empresa, antes Plaza del Muelle. Del mismo modo, decir que la Calle de Lorca, Juan Carlos I, pasó a titularse Romero (1900) en recuerdo de Ginés Antonio Romero, primer regidor tras la constitución de Águilas como municipio independiente, estando en la alcaldía su biznieto Alfonso Moreno López, aunque siempre será conocida con el anterior. No será así con el Paseo de Mac- Murray, que se le puso de Parra, en recuerdo de Enrique Parra Fernández- Osorio, por su hijo José Parra Inchaurrandieta, siendo este el que prevaleció.  Durante este periodo también será cuando la calle Marte pase a denominarse Juan Jiménez Crouiselles, tras la muerte del que fuera alcalde de Águilas (1914). Igualmente, la Plaza de San José pasó a Plaza del Hospital, por la construcción del Hospital de Caridad (1904), pero con la muerte del médico Eladio Calero se rotuló con su nombre en su honor (1909). El Paseo de Poniente se denominó de García Alix, tras la visita del que fuera Ministro de Hacienda, Instrucción y Gobernación (1905). Poco después se cambiaría a General Aznar (1915) por el que fuera director de la Guardia Civil, quien haría a la Virgen del Pilar su patrona, que como el anterior había visitado la localidad (1903). Igualmente, la calle de Vera se cambió por Canalejas (1912), después del asesinato del que era presidente del Gobierno. La población se amplía hasta la zona del Hospital (Caridad, Sicilia, Santa Ana) y Paso Nivel (Pozo, Marina, San Miguel) poniéndole Vicente Lanuza de ideas republicanas y masón, como Libertad a una de las nuevas vías que se abren. En esa misma área se tituló otra como Menduiña, por el primer teniente-alcalde de Águilas en su fundación. La prolongación de Carlos III a Poniente se conocerá como Iberia, por la antigua fundición del mismo nombre que dio después lugar a una fábrica de Esparto. También se formarán las viviendas de la Colonia Lorquina, por ser lugar de veraneo de familias de esta población, lugar de ocio (balnearios, teatros) habiendo quedado con el nombre de la Colonia.  Una curiosidad es la denominación de la calle Lotería, fue en recuerdo de haber caído el primer premio gordo de la lotería nacional en Águilas (1905), siendo la mayoría vecinos de esta, haciéndose sus casas con el dinero. El primer cuarto del Siglo se expande el pueblo a Levante, al antiguo Bol por el monte del molino de Sagrera (Cubo, Santa María, del Carmen, de la Parra, Fraile).

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Inicios y evolucin del casco urbano de guilas (Siglos XVIII-XIX)

Los años centrales del Siglo XVIII supondrán el nacimiento de la Águilas moderna. El derrumbe de los lienzos de la antigua torre (1754) hizo necesaria la construcción de una nueva. El ingeniero de las obras del Arsenal de Cartagena, Sebastián Feringán, será el encargado de la obra (1756), optando por la realización de una batería defensiva por ser más efectiva.  El duque de Caylus, capitán general de Valencia, bajo cuya jurisdicción se encontraba, dispondrá que además de la fortaleza se realice un poblamiento en el lugar, por lo que Feringán enviará a los ingenieros Manuel Santisteban y Juan Chardenoux para estudiar el terreno y levantar el plano. Idearán una ciudadela pentagonal de carácter militar, complementaria a Cartagena, que será firmado por el propio Feringán (1757).

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Historia de la Iglesia en la guilas moderna

La denominada marina de Águilas estaba deshabitada por la desolación de la piratería berberisca de los siglos XVI-XVII. El Siglo XVIII será el renacer del enclave. En la guerra de sucesión (1700-1714) su puerto abastecerá a las tropas que estaban en Barcelona. El administrador de las rentas reales, José de Balaguer, encargado de suministrar las provisiones, se establecerá después de la contienda en este término adquiriendo una finca donde instalará su residencia (1724). La mercancía se depositaba en el puerto, hasta que un temporal la inutilizó (1727). Los costes de pérdidas le llevarán a solicitar la construcción de un almacén. El corregimiento lorquino enviará al Alférez Mayor del Reino, Pedro Fernández Menchirón, con la intención de reconocer el lugar propuesto por el solicitante que estaba inmediato al puerto de Levante en la actual calle Murillo. El comisionado informará favorablemente, levantándose la casa del Administrador de Rentas, que contaba con tres almacenes (1728), siendo la primera construcción de la Águilas moderna en el por entonces paraje desierto. Hará igualmente una pequeña ermita en una de las dependencias para prestar auxilio espiritual a los pescadores y braceros encargados en las faenas de embarque. Estaba dedicada a San Juan Bautista, teniendo un solo altar bajo la advocación de Nuestra Señora de la Caridad, donde había un cuadro de la Sagrada familia del totanero Silvestre Martínez Teruel. El castillo de San Juan de las Águilas (1756) había recibido su nombre por este santo, que desde el último cuarto del Siglo XVII era venerado en una hornacina en la antigua torre de las Águilas por la devoción que los alcaides, Fernández Valera, le profesaban.

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Industrializacin del esparto en guilas

Los abundantes espartizales del entorno de Águilas propiciaron el desarrollo de una importante industria en la localidad iniciada en el Siglo XVIII, que será hasta mediados del Siglo XX la principal actividad económica que tendrá la población. El esparto pasaba por distintas fases antes de efectuarse la manufactura final.

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Notas histricas del origen del ftbol en guilas

La introducción del fútbol en Águilas se asocia a la presencia de una colonia inglesa establecida a finales del Siglo XIX para planificación de la línea férrea   y para atender sus negocios en minas y esparto. Los materiales empleados en  la construcción de la infraestructura ferroviaria eran desembarcados desde el puerto de Águilas (1886) que será el principal centro neurálgico. El incremento   en la actividad mercantil con la apertura del ferrocarril (1890) hizo aumentar la arribada de buques, procedentes del Reino Unido, para embarque de mineral y esparto. Los trabajos de carga eran lentos y pesados, prolongándose varios días, permaneciendo los barcos anclados o amarrados en la bahía. Lo mismo que ocurrió en lugares con características semejantes (Bilbao, Vigo, Huelva), pudiera ser, que en algún momento marineros se distrajeran haciendo rodar un balón en el entorno del muelle. Los primeros partidos serían organizados mediada la última década de la centuria por operarios ingleses establecidos   en la localidad en sus ratos de ocio. Habría que esperar a los últimos años del siglo XIX para que los habitantes de Águilas se implicaran en el ejercicio de este deporte. La persona que difundirá el fútbol entre el vecindario sería un aguileño, Ginés García Abellán “El Monteruo”, hijo del consignatario de buques del puerto. La necesidad de conocer la lengua inglesa, que resultaba imprescindible para los negocios familiares, hizo que fuera enviado para estudiar a Aberdeen (Escocia) durante una temporada, donde conocerá aquel insólito deporte practicado por los estudiantes que era denominado “football”. La delicada situación de España por los acontecimientos en las posesiones de ultramar, hace que a mediados de 1898 regrese a Águilas, acabado el curso académico. En su maleta traerá un balón de cubierta de cuero. Ginés García Abellán enseñará a sus amigos explicándoles algunas reglas del “juego de la pelota” como era conocido en aquella época. Logró que aquel deporte que tanto le había gustado, también interesara a sus amistades. Poco después de su regreso un grupo de jóvenes de la localidad jugaba partidos de fútbol en el anchurón de “La Cerca”. Este espacio alrededor del muro de la Cuesta del Sol se usaba para guardar el rebaño o almacenar las mercancías que iban a transportarse en barco, teniendo una pequeña verja de madera para cerrarlo. Una vez popularizada esta actividad entre algunos jóvenes de Águilas, estos comenzaron a frecuentar el campo donde los ingleses afincados jugaban, siendo aceptados. Poco tiempo después, el elemento autóctono incluso se atreverá a retarlos y tras varios partidos, los noveles jugadores aguileños lograrán increíblemente lo impensable: vencerán a los inventores del fútbol. 

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La Noche de San Juan en guilas: Ritos y leyendas de una celebracin mgica

El solsticio de verano (del latín sol “Sol” y sistere “permanecer quieto”) es el principal momento del curso solar anual. La tierra alcanza el punto de su órbita en el que, debido a la inclinación del eje del planeta, el Polo Norte se encuentra más cerca del Sol, por lo que el planeta recibe más horas de luz siendo el día mas largo del año. Los distintos pueblos, desde la antigüedad, han celebrado con hogueras la noche del solsticio cuando el poder de las tinieblas tiene su reinado más corto. En las celebraciones celtas de Bealtaine o Beltane “Buenfuego” en mayo, que marcaban el comienzo de verano para el ganado cuando se llevaban a los altos pastos, se hacían hogueras en las montañas y colinas de paso. Los griegos, en  las fiestas consagradas a Apolo en el solsticio de verano, encendían fuegos purificados. Por su parte, los romanos dedicaban a la diosa Minerva fiestas con fuegos, donde había costumbre de saltar las llamas. El cristianismo recogió estas costumbres incorporándolas dentro de su calendario litúrgico, haciendo hogueras en honor de San Juan, no habiendo podido acabar con las antiguas creencias paganas que había.

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El batalln infantil de guilas: Un modelo de formacin de carcter castrense dentro del concepto regeneracionista espaol

A principios del Siglo XIX España había perdido su antigua hegemonía militar, realizándose durante este siglo una renovación de la metodología de instrucción castrense fundamentada en la actividad física, que será completada con la implantación de unos principios moralizantes dentro de la ideología burguesa. Estos códigos se consideraban positivos implantarlos entre la población, especialmente en ámbito infantil, para que después, en el servicio militar, resultara el adiestramiento más productivo. El doctor Félix González, en 1812, recomendaba que se incorporaran ejercicios militares en la educación física escolar. Durante la etapa del Trienio Liberal (1820-1823), Juan Miguel Roth presentó en Barcelona el proyecto de un Instituto Gimnástico- Militar para formación de un batallón local de jóvenes desde los diez hasta los dieciséis años de edad, con el objetivo de mejorar las prestaciones de la Milicia y el  Ejército. La nueva etapa, que se inicia con la muerte de Fernando VII (1834), se caracterizará por su inestabilidad por las Guerras Carlistas y los pronunciamientos, dando importancia a la labor del cuerpo armado. De esta manera, reaparecen las ideas de una gimnasia militar escolar en nombres como el médico y Pedagogo Juan Manuel Ballesteros. Igualmente, Francisco Aguilera Becerril, conde de Villalobos, el introductor de la Gimnasia moderna en España, indicaba la idoneidad de estas prácticas para fortalecer a los alumnos. No obstante, las diversas propuestas para introducir la gimnasia dentro del sistema educativo no serán consideradas, puesto que tanto la Ley de Enseñanza de Carlos Moyano (1857) o la de Instrucción Primaria (1868) no admiten dicha disciplina dentro del currículo educativo. Lo que sí estableció estas normativas sería  una escuela pública de carácter obligatorio que tenía como objetivo la creación de ciudadanos disciplinados al servicio del Estado. El resultado será que el reclutamiento se inicie en etapas infantiles en los centros escolares.

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Los Balnearios en guilas: Los inicios del veraneo en la localidad

En la segunda mitad del Siglo XIX se desarrollará la costumbre de tomar baños de mar como elemento terapéutico. Las corrientes científicas vigentes en la época, procedentes de Francia e Inglaterra, propagaron los efectos benéficos del agua de mar tras la epidemia de cólera que había recorrido Europa a mediados de siglo. Los médicos empezaron a recetar los llamados “baños de olas” para combatir numerosas enfermedades como la anemia y la depresión o curar problemas respiratorios y circulatorios. El mar adquirirá una función recreativa por aparecer veraneantes que prolongan su estancia. Los baños se convertirán en un hábito social identificado con un alto  poder adquisitivo. En España, los precursores fueron la reina Isabel II, quien frecuentaba las playas de San Sebastián y el rey Alfonso XIII, que tomaba los baños en Santander. El veraneo constituirá  para la sociedad burguesa del  siglo XIX su principal recreo. No tardará en ampliarse esta costumbre a estratos populares, convirtiéndose los balnearios en establecimientos imprescindibles para el ocio vacacional. Las principales urbes dispondrán de estos locales para incentivar la afluencia de visitantes.

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Un episodio histrico olvidado de la Guerra de la Independencia: La batalla de guilas (1810)

El reino de Murcia se convirtió durante la Guerra de Independencia en un territorio estratégico en las comunicaciones entre Andalucía y Levante. La guerra llegará a suelo murciano en 1810. Los franceses, al mando del general Horacio Sebastiani, ocuparon Granada en el mes de enero, continuando su desplazamiento a Murcia en una operación que entraba dentro de la campaña de Andalucía. En el mes de abril, las tropas españolas replegadas instalan su cuartel en Lorca. El general del Ejercito Centro, Joaquín Blake, llegará poco después ante la posible amenaza de invasión desde la comarca de los Vélez. No permanecerá por mucho tiempo en la ciudad, retirándose a Orihuela, quedando como defensa de la ciudad la escasa guarnición del batallón provincial mandada por el coronel Juan Potoux y Mojica. La situación fue aprovechada por las tropas enemigas para avanzar por el terreno, saliendo el coronel Potoux a combatirlas en las cercanías del castillo de Xiquena el 20 de abril en un episodio que tendrá como resultado final su derrota y muerte. Una vez libres de cualquier resistencia, los franceses, al mando de Sebastiani, llegan a Lorca dos días después iniciando su saqueo. La tarde del 24 entrarán en Murcia, donde harán lo propio. Sebastiani haría una tentativa de dirigirse a Cartagena, pero por las defensas que tenía lo desestimó, teniendo que regresar a Andalucía por acciones de la guerrilla. Los franceses permanecen en Lorca una semana, donde efectúan numerosas acciones depredatorias antes de abandonarla. El 12 de mayo, Manuel Freire, nuevo general en Jefe del Ejercito Centro, en sustitución de Blake que había sido nombrado miembro del Consejo de la Regencia, entró en Lorca restableciendo el orden y  reponiendo las autoridades depuestas. La ciudad organizó una partida de voluntarios formada por dos divisiones precedidas por un cuerpo de tiradores que saldrá el 16 de mayo hacia Vélez, encontrándose en la zona de Nogalte con una división de la vanguardia del ejército francés, a la que obligarán a batirse en huida retrocediendo hasta Baza en donde habían establecido su campamento principal.

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Notas histricas de la frontera costera de Murcia y Almera: El caso de la disputa de la playa los Cocedores

Las fronteras de los términos de Lorca y Vera primero y de Águilas y Pulpí después, han sido motivos de conflictos desde hace varios siglos. Nuevamente, el vecino municipio almeriense reclama un trozo de costa en la actualidad perteneciente al pueblo de Águilas. Como ambos pertenecen a dos comunidades distintas, por alterarse límites provinciales estos  deben acordarse por el consejo de ministros, solicitando la documentación más antigua que disponga. En este sentido, es el Instituto Geográfico Nacional, por ser la primera de carácter oficial en realizarse.

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