La Policía Local de Águilas ha detenido a un conductor durante la noche del pasado miércoles tras negarse a someterse a la preceptiva prueba de detección de alcohol en un control rutinario.
Según la información facilitada por los propios agentes, además de la negativa a realizar la prueba, los efectivos actuantes apreciaron indicios evidentes de que el conductor circulaba bajo la influencia de bebidas alcohólicas, por lo que se procedió a instruir diligencias por un presunto delito contra la seguridad vial.
Negarse a la prueba: un delito con penas de prisión
Desde la Policía Local recuerdan que negarse a realizar la prueba de alcoholemia no evita las consecuencias legales, sino que puede agravarlas. De hecho, esta conducta está tipificada como delito y conlleva sanciones más severas.
En concreto, la negativa a someterse al control implica:
- Pena de prisión de entre 6 meses y 1 año
- Retirada del permiso de conducir de 1 a 4 años
Por otro lado, conducir bajo los efectos del alcohol también constituye delito, aunque las penas pueden variar en función del caso:
- Prisión
- Multa económica
- Trabajos en beneficio de la comunidad
En todos los supuestos, además, se contempla la retirada del carné de conducir de 1 a 4 años.
Llamamiento a la responsabilidad al volante
La Policía Local de Águilas insiste en la importancia de cumplir con la normativa vigente y recuerda que realizar la prueba de alcoholemia es obligatorio.
Asimismo, subrayan un mensaje clave dirigido a la ciudadanía: si se ha consumido alcohol, no se debe conducir, ya que se pone en riesgo tanto la propia seguridad como la del resto de usuarios de la vía.
Foto de archivo