La federación otorga este reconocimiento al agricultor aguileño, tras toda una vida ligada profesionalmente al agro y al modelo cooperativo
La trayectoria profesional del aguileño Diego Díaz Rubio ha estado estrechamente ligada a la cooperativa Expoáguilas, la cual vio surgir “prácticamente de cero” en 1997, tras la decisión de 30 agricultores de unir esfuerzos y aliarse para producir tomates que en la actualidad son referencia por su calidad en los mercados nacionales e internacionales.
Proveniente de una familia con tradición agrícola, aunque “no me considero un gran agricultor”, como él mismo explica, será reconocido hoy viernes, 24 de abril, como Cooperativista del Año en la XLI Asamblea General de la Federación de Cooperativas Agrarias de Murcia (Fecoam).
Diego Díaz ha sido presidente de la entidad aguileña, además de la cooperativa de segundo grado Unexport, y ha desarrollado su labor también en Sermuco, además de la Comunidad de Regantes La Marina, y el Consejo Rector de la federación.
Orígenes cooperativos
Los primeros años de la cooperativa Expoáguilas “fueron terriblemente difíciles”, rememora. “Ni teníamos experiencia de gestión, ni teníamos experiencia comercial, ni teníamos un duro”, relata Diego Díaz. “O sea, que definitiva fue empezar con una mano delante y una detrás”, aprendiendo cada día “a luchar y trabajar”.
Tras las dificultades iniciales de Expoáguilas, el traslado al Polígono Industrial El Labradorcico en el año 2000 les sirvió de base para poder sobrevivir en un entorno de almacenes de tomate, empresas de subastas y unos mercados altamente competitivos. “Nosotros éramos los más pequeños, los que menos fuerza teníamos, pero al final hemos sobrevivido nosotros y son otros los que han desaparecido. Muchas veces la vida te sorprende “.

El agua como fuente de vida
Si hay algo que se valora por toda la sociedad en la Región de Murcia, es el agua y la modernización en su gestión, donde la Región es uno de los líderes a nivel mundial.
Según datos de la Comunidad Autónoma, la Región de Murcia reutiliza el 98 por ciento del agua, frente al 11 por ciento de media nacional y el 5 por ciento de media en Europa.
Del valor del agua como posibilitadora de oportunidades y riqueza local para cientos de familias también sabe bien Diego Díaz. Impulsor en sus inicios de la desaladora de la Comunidad de Regantes La Marina, recuerda que fue pagada “con fondos propios de los socios, agricultores, empresas de la zona y con la ayuda de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia. Fue un proceso de lucha muy complicado”.
Inaugurada finalmente en 2006, sirvió para dar seguridad y posibilitar el desarrollo de toda la zona.
La fuerza de la unión
Diego Díaz tiene claro que una de las claves del éxito de Expoáguilas es la fuerza que da el modelo cooperativo. La unión del trabajo y sacrificio de productores pequeños ha sido y es “fuente de estabilidad para la zona, de empleo y de riqueza local “.
“Para nosotros el cooperativismo fue fundamental “, porque aparte de la ayuda de diferentes instituciones y entidades, solo así “pudimos consolidar la empresa y poder tirar adelante”. Si no se hubiera unido esfuerzos “no sé qué hubiese pasado”, ya que en la actualidad “han desaparecido muchas empresas, los pequeños agricultores que quedan en Águilas prácticamente están todos aquí”.
Así, desde esos inicios llenos de dificultades, creciendo y ampliando instalaciones y maquinaria, y añadiendo servicios a los socios, como la gasolinera, la subasta, el Expobar, o los paneles fotovoltaicos. “Todo eso ha sido un proceso a lo largo del tiempo, poco a poco, haciendo las cosas conforme se va pudiendo. Es decir, “trabajo, trabajo y trabajo, si es que no hay otra“.
“No había otro modo de hacerlo”, insiste Diego. “Cuando empiezas desde cero tienes que sacrificarte, echar muchas horas”. Recuerda que le llamaban “el presidente cargador, porque he ido muchas noches a cargar camiones”, ya que por necesidades de personal era necesario estar presente en la cooperativa.
“Pero estoy satisfecho de ver que todo ese esfuerzo, ese trabajo, ese sacrificio, tiene una recompensa “. Y es que ha servido para que la cooperativa “siga estando viva, siga generando riqueza, siga generando trabajo”, insiste.
Es “un medio de vida para la gente, y eso es una satisfacción. El trabajo que se da en el almacén, el empleo en las empresas auxiliares que hay alrededor, el servicio que se da a los agricultores, que a su vez dan trabajo a otra gente en el campo, eso es crear riqueza, es crear vida”.
Para Diego “es una alegría que todo ese esfuerzo que hemos hecho y que hemos sacado adelante, puede ser aprovechado por la gente que viene detrás, y que puedan vivir de esto. Esa es la mayor satisfacción que puede haber para una persona”.
Fuente: FECOAM