El experto analizó la recuperación de la especie, los nuevos retos para el equilibrio del ecosistema marino y la importancia de una gestión sostenible basada en criterios científicos.
El Salón Social del Club Náutico de Águilas acogió en la tarde de ayer la conferencia «El atún rojo en el Mediterráneo: desde el Mar del Norte al Tarantelo», impartida por Fernando Canet, conocido como «Mr. Tuna Man», dentro de la XXV Campaña Cuidando el Mar. La actividad completó el aforo y reunió a profesionales del sector pesquero, aficionados al mar y público interesado en la sostenibilidad marina.
Durante su intervención, Canet repasó la evolución del atún rojo en las últimas décadas, recordando que a comienzos de los años 2000 la especie llegó a situarse al borde del colapso debido a la sobrepesca. Destacó que los planes internacionales de cuotas impulsados por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) permitieron una recuperación sin precedentes de sus poblaciones.
No obstante, el conferenciante advirtió de que ese éxito ha dado paso a un nuevo escenario. Según explicó, el notable incremento del número de ejemplares de atún rojo, considerado un depredador situado en la cúspide de la cadena trófica, está comenzando a generar desequilibrios en el ecosistema marino.
Entre las consecuencias señaladas, Canet hizo referencia al impacto sobre las poblaciones de boquerón y sardina, cuya disminución repercute tanto en la actividad de las flotas pesqueras como en el precio de estas especies en los mercados de la Región de Murcia y del conjunto del Mediterráneo.
Otro de los aspectos abordados fue el cambio detectado en las rutas migratorias del atún rojo. El aumento de la temperatura del agua y la disponibilidad de alimento en el Mediterráneo están favoreciendo que numerosos bancos permanezcan en este mar durante todo el año, en lugar de regresar al Atlántico tras el periodo de desove. Un fenómeno que, según explicó, está siendo objeto de estudio y podría modificar la dinámica pesquera en los próximos años.
La conferencia también dedicó un espacio al tradicional ronqueo, el despiece artesanal del atún. Fernando Canet mostró los 24 cortes principales de esta especie, entre ellos la ventresca, el tarantelo y los lomos, poniendo en valor el aprovechamiento integral del animal como una muestra de respeto hacia el recurso y de la tradición pesquera mediterránea.
Como conclusión, el ponente defendió un modelo de sostenibilidad basado en el equilibrio entre la conservación de la biodiversidad y la viabilidad de las pesquerías tradicionales. En su opinión, tras la recuperación experimentada por el atún rojo, la gestión futura debe adaptarse a la nueva realidad para garantizar tanto la salud de los ecosistemas marinos como el mantenimiento de la actividad pesquera.