05/02/2026

Miguel Navarro Gavilán presenta en Águilas su novela “El embarcadero”

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El pasado viernes, 24 de enero, se presentó en la Casa de la Cultura “Francisco Rabal” la novela corta “El embarcadero”, escrita por el aguileño Miguel Navarro Gavilán, catedrático de Lengua Castellana y Literatura. El autor ha vivido y desarrollado su labor docente en Lorca, Elche, Águilas, Murcia, Bruselas y Londres. 

Se trata de una obra de carácter intimista y reflexivo, centrada en la memoria, la familia y el paso del tiempo. El acto contó con la presencia del concejal de Cultura, José Antonio Consentino, que fue el encargado de presentarla, y la del propio autor.

La protagonista de la novela es Blanca, una profesora universitaria de unos sesenta años que vive en Santander con su marido y su madre anciana. Su vida cotidiana transcurre con cierta rutina, hasta que recibe un correo electrónico de su hijo en el que aparece la imagen de un antiguo embarcadero (el embarcadero de Calabardina) perteneciente al pueblo marinero de su familia materna. Ese detalle aparentemente insignificante actúa como un detonante emocional.

 En la presentación, Miguel Navarro explicó que dos hechos le motivaron para escribir esta novela; la imagen que tomó del embarcadero de Calabardina, en un fría y desapacible tarde, en los primeros días de pandemia (la imagen que ilustra la portada del libro), y el reencontrarse de nuevo con la edición de “Marinero en Tierra” de Alberti, que una profesora le regaló en sus años de estudiante. Estas dos circunstancias despertaron en el autor una serie de sentimientos y sensaciones que están en el génesis de la creación de esta obra. Miguel Navarro aprovecho la presentación para hablar de la memoria, de los recuerdos, y cómo estos nos persiguen durante nuestra vida, utilizando lo que él definía como metanarración, ya que en la novela habla del acto de escribir dentro de la propia novela. Es decir, la escritura se convierte en una herramienta para comprender el pasado, ordenar la memoria y, de alguna manera, cerrar heridas abiertas.

El acto finalizó con el poema "Testigo de excepción" de la alicantina Francisca Aguirre (Premio Nacional de Poesía en 2011 y Premio Nacional de las Letras Españolas en 2018). 

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